EL LOBO SIGUE VERDE...

¿Cuál es el verdadero Gimnasia? Es muy difícil encontrar la respuesta a esta pregunta. En la fecha anterior el triunfo categórico sobre Chacarita le permitió al elenco de Ingrao revertir la pálida imagen que había dejado en el enfrentamiento con Patronato, pero paradójicamente, al igual que en el cotejo contra el equipo de Paraná, el Lobo desentonó otra vez jugando en casa y tuvo una pésima actuación frente al conjunto sanjuanino. El equipo Mens Sana igualó 1 a 1 ante Desamparados y nuevamente volvió a repetir un rendimiento decepcionante en condición de local. Tras un error de la defensa visitante, José Vizcarra abrió el marcador a los 28 minutos del primer tiempo. Y a los 17 minutos de la segunda etapa, el ingresado Jonathan Artura convirtió el tanto del empate con un verdadero golazo desde afuera del área.
Lo realizado por Gimnasia en este partido fue largamente la peor performance desde que se encuentra en esta categoría. El conjunto platense fue superado ampliamente en todos los sectores de la cancha por el team dirigido por Marcelo Bonetto. Desde el comienzo del match, la visita se apoderó de la posesión del balón y gracias a la destacada labor del tandem Lamberti-Calgaro piso fuerte en la zona media del campo de juego. Si bien el Verde se adueño de la tenencia de la pelota, eso no se tradujo en una cantidad considerable de ocasiones de gol frente al arco defendido por Monetti. De todas maneras, el Puyutano tomó nota de los espacios que dejaba y de las dudas en la marcación que tenía Ariel García y utilizó la banda derecha del terreno para edificar sus aproximaciones en ataque.
La falta de timing, de rapidez y de reacción de la dupla Capurro-Mendez era muy notoria y de este modo el mediocampo albiazul quedó totalmente desprotegido y colapsado. Ante esta situación de desorden y desconcierto generalizado, el trámite del partido dejaba en evidencia los cortocircuitos internos que sufría el Lobo y todo hacía indicar que el gol de Desamparados estaba al caer y que de la única forma que el anfitrión podría llegar a quebrar el cero sería a causa de una jugada aislada o como consecuencia de una falencia del rival. Y justamente el gol gimnasista provino por una desinteligencia del adversario.
A los 28 minutos, tras un pelotazo proveniente del área local lanzado por A. García, el lateral izquierdo Pablo Rosales falló groseramente en el cierre y le dejó la pelota servida a Vizcarra. El delantero intentó definir "picándola" por encima del cuerpo del arquero aunque el Uno le adivinó la intención, pero el rebote de esa acción volvió a quedar en los pies del Nueve, quién dejó en el camino al guardavallas y con el arco a su merced remató sin demasiada fuerza pero con precisión para poner el 1 a 0.
Fue un espejismo el tanto de Gimnasia. Ni siquiera con el resultado a su favor el Lobo pudo mejorar su deslucida producción futbolística. Y se fue al descanso con la ventaja en el tanteador pero con la incertidumbre y la preocupación por un rendimiento flojísimo que debía ser modificado velozmente para no sufrir posteriormente.
Sin embargo, en el complemento el equipo platense no mejoró en ningún aspecto y lo terminó pagando muy caro y contradictoriamente, barato a la vez. ¿? Caro, por la igualdad final que significa otro empate en 60 y 118 y una perdida de puntos incomprensibles en su estadio. Barato, porque el desenlace pudo haber sido aún más negativo, ya que la visita estrelló una pelota en el palo que estuvo muy cerca de ingresar y que hubiese derivado en el triunfo del Verde.
Los ingresos de Alán Ruiz y Nahuel Fernández Silva no pudieron otorgarle a Gimnasia la esperada generación de fútbol y de situaciones de peligro que tanto necesitaba el Lobo. Pero de todos modos, ambos jugadores hicieron con poco (apenas destellos) mucho más que Choy y Capurro (a los que ellos suplantaron).
Y de tanto jugar con fuego, terminó envuelto en llamas. A los 17 minutos del segundo tiempo, Jonathan Artura empató el encuentro con un potentísimo derechazo desde afuera del área que se coló en el ángulo superior derecho de Monetti. Se veía venir la igualdad del Puyutano. El conjunto de Ingrao, falto de ideas, temeroso y plagado de nerviosismo, se había replegado exageradamente y le había cedido por completo la posesión del esférico a su oponente.
Estaba al borde del knock out el conjunto albiazul, caminaba por la cornisa y se salvó milagrosamente de la caída. A los 22 minutos, un fortísimo cabezazo de Walter Cuevas provocó que la pelota pegara en la base del palo izquierdo de Monetti, cruzará por la línea de meta y luego fue despejada a un costado angustiosamente.
Pero el poste, como lo salvó de la derrota, también le imposibilitó la victoria. En el epílogo, ya en la agonía del partido (tras una infracción en la puerta del área a A. Ruiz) Vizcarra jugó rápido el tiro libre asistiendo a Sergio Vittor (el de mejor nivel del equipo), quién adelantó el balón y de frente al arco contrario remató violentamente y su disparo dejó temblando el travesaño. Esa fue la última imagen que arrojó el encuentro, la de un Gimnasia que casi lo gana con el tiro del final. Una postal engañosa, por cierto, que no debe tapar ni maquillar todos los errores y las falencias que tiene este equipo dirigido por Ingrao.
Una muy buena oportunidad que tendrá el Tripero para "barajar y dar de nuevo" será la próxima jornada cuando visite Florencio Varela para enfrentar a Defensa y Justicia, el sábado a las 11hs.
Goles: 27'PT José N. Vizcarra (GE), 17'ST Jonathan Artura (SD).
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