SE DIO LA LÓGICA

En la Bombonera y con un Riquelme inspirado, el Boca líder fue demasiado para el gris equipo de Miguel Ángel Russo y derrotó al conjunto platense por 1 a 0. El team albirrojo hizo lo que pudo ante un rival claramente superior y al que además tuvo que enfrentar con las bajas de Juan Sebastián Verón y Justo Villar. El ex pincha Clemente Rodríguez marcó el único tanto del partido en el primer tiempo y selló la cómodoa victoria para que los dirigidos por Flacioni se mantengan como únicos punteros. El arquero Damián Albil salió lesionado a los 33 minutos.
Como se menciona antes, el técnico tuvo que armar el equipo en torno a las ausencias de Verón en el medio y Villar en el arco, que se sumaron a la de Mauro Boselli (lesionado en el encuentro de la selección argentina). Russo planteó una línea de cuatro manteniendo a Ré en lugar del más ofensivo Domínguez; y con Matías Sánchez en el medio intentando aportar más marca junto a Braña. Además volvió a la titularidad el “Chino” Benítez y Carrillo jugó en la delantera.
Pero las cosas que Russo tenía en su mente seguramente poco tenían que ver con el planteo del partido, y eso se debió a dos motivos. En primer lugar el conjunto local llegaba líder luego de bajar a Lanús –uno de los principales candidatos- y el Pincha peleando por no ser el último, por lo que lo mas coherente era ver dos equipos que se encuentran tanto anímicamente como a nivel juego a muchísima distancia. El segundo motivo es aún más simple: Juan Román Riquelme.
Las labores de Braña y Sánchez no fueron suficientes para frenar al enganche del Xeneize y este tuvo todas las libertades para hacer lo que quiso y cuando quiso. Para acompañarlo estuvieron un Mouche no muy preciso y un Viatri que tampoco generó demasiado peligro, y esos fueron algunos de los motivos por los que el marcador no fue más abultado y el arco albirrojo no sufrió tanto.
Luego de un arranque en el que Boca tuvo un poco más la pelota sin herir demasiado, en una desafortunada jugada llegó el gol. Fue a los 18 minutos, Clemente tiró el centro y Albil en su intentó por cortarlo salió mal y chocó con Viatri, Mouche cabeceó el al palo y el rebote final fue rematado por el lateral ante el cierre de la defensa del arco desprotegido. Así, en una jugada un poco sucia Boca se puso merecidamente arriba.
Para empeorar las cosas que ya estaban bastante mal perfiladas, Albil se quedó tirado unos minutos luego del golpe y tuvo que ser atendido, luego por decisión propia siguió jugando un poco más. Pero quince minutos después el guardameta, que recordemos jugó por la lesión de Villar, tuvo que ser reemplazado por el joven Agustín Silva.
Después de ponerse abajo Estudiantes no pudo salir demasiado y el partido siguió siendo prácticamente un monólogo del equipo local, principalmente de su mediocampo. El conjunto de Falcioni tampoco generó demasiado ni encerró en su área al León, pero desactivó rápidamente cualquier intento de respuesta u ofensiva de su rival y mantuvo un sólido control del juego.
Riquelme con un tiro desde fuera del área pudo aumentar la ventaja, rematando de primera un balón suelto. Pero se encontró con una muy buena respuesta del ingresado Silva que sacó la pelota al córner con mano cambiada en una gran atajada.
Durante el fin del primer tiempo, así como luego en el segundo, se repitieron las limitaciones del equipo de Russo. Un Carrillo demasiado desconectado del resto del equipo y un mediocampo en el que Braña y Sánchez no podían detener el juego desarrollado por el equipo local y principalmente por Riquelme. Cuando tuvo la pelota, Estudiantes intentó armar su juego mediante los toques y las subidas de Mercado, pero nunca pudo lastimar.
Coria intentó que el juego girara en torno a él, pero no estuvo muy fino con los pases y no pudo asociarse ofensivamente con el “Chino” como si había hecho bastante bien con Verón en el encuentro anterior. El “Rayo” Fernández fue tal vez de lo mejor del equipo, siempre dispuesto al desborde y mostrándose movedizo, de hecho de un desborde suyo y un posterior centro llegó la más clara para el equipo en el partido.
Sobre el tramo final del partido, la entrada de la "Gata" Fernández le dio un poco más de movilidad al equipo, aportando una dosis de frescura a un conjunto con un esquema agotado y un partido que lo avasallaba. Pero poco pudo influenciar en el trámite del juego y su aporte terminó disolviéndose como los (pocos) buenos arrebatos de sus compañeros.
Sólo pueden catalogarse como intenciones esas arremetidas individuales y lo que el Pincha tenía enfrente era un equipo. El resultado no marcó una superioridad y hasta parece un buen precio teniendo en cuenta lo que había sido Estudiantes enfrentando derrotas mucho más duras frente a rivales de menor calibre. Pero lo cierto es que el equipo nunca tuvo una chance y fue una victoria más que tranquila para Boca pese a la mínima diferencia.
El Pincha venía de conseguir su primera victoria frente al que ahora es el único equipo que no conoce lo que es sumar de a tres, pero el equipo no estuvo a la altura del desafío que significa enfrentar al líder del torneo y pagó caro esa debilidad. Se dio la lógica y el puntero fue mucho más que el que pelea los últimos puestos.
De esta crisis -el mote ya es inevitable- se sale de un partido a la vez. Ya se consiguió la primera victoria y luego llegó una esperada derrota, ahora se viene un rival más accesible como lo es Belgrano. Aunque es posible se debe afrontarlo con prudencia porque viene en un buen torneo marchando séptimo, además de aquí en más todos son rivales complicados para un equipo que busca levantar cabeza de una buena vez.
Goles: 17' PT Clemente Rodríguez (BJ).
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