DE MAL EN PEOR
En caída libre. Así esta Gimnasia. El Lobo cayó por 1 a 0 frente a Defensa y Justicia en su visita a Varela, pero la preocupación más grande no radica exclusivamente en el resultado desfavorable sino en la deplorable actuación y en el flojísimo rendimiento que tuvo el conjunto albiazul ante el Halcón. Para colmo de males, el elenco platense perdió a Gonzalo Choy Gonzalez (que se retiró lesionado y estará inactivo durante tres meses debido a una distensión ligamentaria) y sufrió las expulsiones de Capurro y Vittor, ambas sobre el final del encuentro. Victor Piriz Alvez fue el autor del tanto que le dio el triunfo al dueño de casa.
El Mens Sana sigue acumulando errores. En cada partido las falencias se multiplican y el desempeño del equipo es paupérrimo. La gravedad del complejo cuadro futbolístico que presenta Gimnasia alcanzó su máxima expresión en este cotejo, en el cual Defensa lo superó claramente en todos los aspectos del juego y contó con chances para estirar la diferencia en el marcador.
Además de no tener fútbol ni un generador de juego en cancha, el conjunto de Ingrao no demuestra actitud, gallardía, coraje ni reacción para sobreponerse a los momentos de adversidad. Si bien los primeros 5 minutos parecían indicar que el panorama iba a ser positivo para el Lobo, pasado el cuarto de hora esa fantasía/ilusión se diluyó por completo. En ese arranque prometedor, esperanzador, un disparo de Vizcarra se estrelló en el palo, Mendez capturó un rebote a la altura de la puerta del área y remató una pelota por arriba del travesaño y Choy intentó definir de emboquillada una jugada rápida proveniente de un tiro libre y el balón terminó en el techo arco.
Esas tres acciones de peligro en cinco minutos fue toda la producción del Tripero en ataque a lo largo del encuentro. El anfitrión, por su parte, fue creciendo de menor a mayor y esa mejoría se produjo gracias a la buena labor de sus volantes en la zona media del campo y en gran porcentaje, como consecuencia de la débil tarea de la dupla Capurro-Mendez en el centro del terreno.
Promediando los 25 minutos, en su primera aproximación en ofensiva, el Halcón contó con una situación neta para marcar. El volante Rearte, sin marca alguna, alojado sobre el borde derecho del área grande recibió el balón tras un centro desde la izquierda pero al intentar rematar le erró a la pelota. La segunda incursión del team Varela fue aun mas riesgosa y tuvo como protagonista al hombre que minutos más tarde terminaría quebrando el cero de la valla visitante. Sobre los 30 minutos, Piriz Alvez realizó una estupenda maniobra individual dejando en el camino a O. Benitez con gambeta mediante y quedó cara a cara con el arquero. El delantero uruguayo sacó un fortísimo remate al ángulo que Monetti envió al córner con una notable estirada.
Ante este claro dominio de Defensa y Justicia, el Lobo no reaccionaba, se mostraba estático, desordenado, absolutamente desbordado. Y ante este marco de desconcierto profundo de tinte albiazul, era evidente que el gol de los amarillos y verdes estaba al caer. Previo a la conversión del conjunto de Ricardo Rodríguez, tras un tiro de esquina desde la derecha, Monetti salió apresuradamente en búsqueda del balón e inesperadamente se le escapó la pelota en el corazón del área. Afortunadamente para el Mens Sana, Marcelo Goux despejó el esférico con furia hacia un costado. Y de tanto caminar por la cornisa...
A los 41 minutos, Defensa hizo Justicia en el tanteador. Leandro Fernández se escapó por la franja izquierda, superó la férrea marca de Vittor y se fue hasta la línea de fondo con la pelota en su poder, desde allí habilitó a Piriz Alvez, que los "durmió" a Goux y Benítez y con toque sin demasiada fuerza pero preciso puso el 1 a 0 en el resultado.
En el complemento, lejos estuvo el elenco de Ingrao de mejorar su rendimiento. Todo lo contrario. Empeoró más su imagen. Increíble pero real que un equipo pueda jugar cada vez peor y que en cada partido supere el nivel de espanto futbolístico. Gimnasia no progresó ni un poco en el segundo tiempo. A pesar de que el entrenador metió de movida a Alán Ruiz en reemplazo de Méndez, el juvenil nunca pudo generar fútbol y ni siquiera contó con un "socio" que le oficiara como intérprete, alguien que estuviera en su misma sintonía.
Encima, la participación de los laterales-volantes fue nula. Ni Piarrou ni García le aportaron algo al equipo. En la faceta defensiva ambos estuvieron perdidos en la marcación y la faz ofensiva prácticamente no la emplearon.
Y dentro de este mar de dudas en el que se encontraba inmerso Gimnasia, Defensa mostraba seguridad, paciencia, concentración y actitud. El equipo de RRDT acrecentaba su dominio en el juego aprovechándose del nerviosismo y de la faltas de ideas de un elenco platense que deambulaba sin rumbo por el verde césped del estadio Tito Tomaghello.
Ingrao mandó a la cancha a Quiñones (por el inexpresivo Piarrou) y conformó el ataque con tres puntas. Sin embargo la cantidad de atacantes no te asegura el éxito. Y es por eso que, como lo viene padeciendo Vargas, al ingresado no le llegó una pelota limpia como para al menos rematar al arco. Como si todo eso fuera poco, a los 32 minutos Choy González se retiró lesionado y en su lugar entró Chavez. Con la partida de Choy a Gimnasia se le escurrió la ínfima dosis de fútbol que podía llegar a tener para intentar inquietar a Perafán.
Con un Lobo ya de semblante abatido, apesadumbrado, desalmado, derrotado, el Halcón desperdició varias chances para aumentar la distancia en el marcador. La primera chance se produjo de manera insólita, ya que de una jugada aislada, común y corriente, Fernández le ganó la posición a Monetti cuando el arquero iba a tomar el balón sobre la puerta del área y la acción no terminó en gol de milagro, de modo que el delantero se apuró en la definición y con el arco desguarnecido, sin cobertura alguna, tiró la pelota afuera. Posteriormente, nuevamente Fernández volvió a fallar en la definición al quedar en dos oportunidades mano a mano con el Uno gimnasista, al rematar desviados sendos disparos.
Sobre el final, cuando quedaba muy poco tiempo para la conclusión del match, Gimnasia se quedó con dos jugadores menos de un plumazo. A los 37 minutos, Capurro (con una actitud infantil y muy poco profesional) le protestó airadamente al árbitro Mariano González y recibió la segunda tarjeta amarilla que derivó en su expulsión. Y a los 44 minutos, Vittor se excedió en el reclamo al juez de línea y al igual que Capurro, vio la segunda amonestación y por consiguiente, la tarjeta roja.
Una postal triste, amarga, deslucida de Gimnasia en el epílogo del partido, con futbolistas expulsados y exaltados a causa de sus propias falencias.
Por lo pronto, deberá replantearse muy seriamente este presente el plantel albiazul y prepararse y concientizarse de la manera más óptima para enfrentar la próxima fecha a River, el sábado venidero a las 17:10hs en el estadio de San Lorenzo.
Goles: 32'PT Víctor E. Píriz Alvez (DJ).
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