UN PUNTO QUE SUMA COMPLICACIONES

No le sirve el punto a Gimnasia. La situación angustiante que atraviesa el conjunto platense exige triunfos. El Lobo no pudo vulnerar a Racing y con una producción futbolística muy baja, apenas igualó sin abrir el marcador. Para colmo de males para el elenco albiazul, volvió a caer en zona de descenso directo debido al triunfo de Huracán ante Tigre, y a falta de dos fechas para el final del torneo el equipo Mens Sana esta cada vez más comprometido con el descenso.
Por lo tanto, deberá ganar o al menos sacar la mayor cantidad de puntos posible en los partidos que le restan y esperar que el Globo obtenga resultados negativos para evitar perder la categoría de manera directa y acceder a disputar los encuentros de Promoción con un equipo de la B Nacional.
En cuanto a las acciones del juego, Racing fue más que Gimnasia. La Academia ejerció una marcada superioridad sobre el Tripero a lo largo de todo el cotejo, a pesar de que no haya podido cristalizarlo en el resultado. El conjunto del Indio Ortiz generó tan solo dos ocasiones de peligro de cara al arco visitante en todo el partido y evidenció claras muestras de desorden, imprecisión y nerviosismo. El elenco de Avellaneda fue la contracara de un Lobo timorato, deslucido, inexpresivo que no se acomodaba y no demostraba estar a la altura de las circunstancias.
El conjunto de Russo se apoderó de la posesión del balón desde el comienzo del pleito y a través de la sólida labor de Yacob y la destacada actuación de Toranzo en la mitad de la cancha, edificó las situaciones riesgo que tuvo Racing durante los 45 minutos iniciales. Monetti respondió con firmeza en las oportunidades que tuvo que intervenir y despejó al córner varios remates de Teófilo Gutierrez y Hauche.
Por el lado del dueño de casa, la única chance para marcar que elaboró Gimnasia en todo el primer tiempo concluyó en gol, pero dicha acción fue anulada erróneamente por el árbitro Gabriel Favale. Cuando promediaba la media hora de juego, Guillermo Barros Schelotto recibió la pelota ubicado sobre el sector derecho del área grande y definió estupendamente en el mano a mano con el arquero al quebrar su resistencia con un potente disparo cruzado que terminó en el fondo de la red. Sin embargo, Favale invalidó la conquista tripera a instancias del Juez de Línea y sancionó una posición adelantada inexistente del Mellizo.
Sobre el final de la primera etapa, Alejandro Capurro se retiró del campo del juego por una fuerte sobrecarga muscular y su salida fue netamente por precaución y por temor a que el malestar del volante se acrecentara y se transformará en una lesión más grave. Juan Neira ingresó en su reemplazo, y con esa variante el dibujo táctico de Gimnasia en la mitad de la cancha se modificó radicalmente. Rinaudo quedó como único mediocampista central, Encina (de muy pobre desempeño) y Castro se mantuvieron como volantes externos por las bandas y Neira se ubicó como enlace, como un nexo entre los volantes y los delanteros.
En el complemento, el desarrollo del match careció de cambios rutilantes con respecto al trámite del encuentro. La Academia continuó con el papel de protagonista, y el Lobo se limitó a replegarse peligrosamente en su terreno con la intención de salir de contraataque. Ante este panorama de incertidumbre alimentado por las urgencias y por el flojo rendimiento del equipo, a los 20 minutos Darío Ortiz mandó a la cancha al lungo delantero Jorge Córdoba con el propósito de otorgarle más presencia ofensiva a sus dirigidos en el área rival. A los 27', el Indio volvió a mover el banco de relevos y saltó a la cancha el juvenil Alán Ruiz en lugar del Mellizo.
Los diez minutos finales estuvieron colmados de dramatismo y se caracterizaron por un ritmo vertiginoso. De igual manera, de los dos elencos, el que más cerca estuvo de ganarlo fue Racing, con un remate de Teo Gutiérrez que se estrelló en el palo. Un disparo desviado desde media distancia de Lucas Castro fue la única aproximación de Gimnasia en la segunda mitad.
En el epílogo del encuentro, Jorge Córdoba se fue expulsado y dejó al Lobo con diez jugadores. En una jugada aislada y sin mayor relevancia sobre el sector izquierdo próximo al banderín del córner, el centrodelantero le cometió una fuerte infracción al defensor Matías Martínez y luego tuvo un cruce verbal con insultos de por medio con su adversario. Una actitud infantil e irresponsable la de Córdoba, actitud que no debe repetirse, y menos por la situación desesperante de agonía permanente en la que vive Gimnasia.
Una unidad con sabor a derrota resultó el tanteador final para el Mens Sana, que desperdició otra oportunidad en condición de local y ante la victoria del Quemero regresó a la zona de descenso directo. La próxima jornada el Lobo visitará a All Boys, en un partido que tendrá lugar el próximo día sábado a las 18:2 hs en Floresta. En caso de un traspié del equipo albiazul y un triunfo del conjunto de Parque Patricios, el team platense descenderá directamente a la segunda categoría del fútbol argentino; caso contrario, la permanencia de ambos elencos se definirá en la última fecha.
No hay comentarios:
Publicar un comentario