EL LOBO Y UNA DERROTA QUE LO DEJA AL BORDE DEL ABISMO

A punto de caer al precipicio. Así está Gimnasia, que cayó derrotado por la mínima diferencia en Floresta ante All Boys, por obra de un muy buen gol de Emanuel Gigliotti a los 39 minutos del primer tiempo. Además, sumado al duro golpe que significa el traspié para el Mens Sana, Antonio Rojano se fue expulsado sobre el epílogo del encuentro.
Con la caída frente al Albo, el Lobo continua en zona de descenso directo con un punto por debajo en la tabla de los promedios de la institución de Parque Patricios, por lo tanto definirá su suerte en la próxima y última fecha
del torneo cuando reciba en el Bosque a Boca. Cabe aclarar que el elenco albiazul no depende de sí mismo, por lo tanto está obligado a ganar su partido o en el peor de los casos conseguir un empate y esperar por una caída de Huracán o por una igualdad del Globo, todo esto dependiendo del resultado que obtenga el conjunto de Ortiz frente al Xeneize. En cuanto a los aspectos del partido, fue decepcionante la tarea de Gimnasia frente a los dirigidos por Romero. El conjunto platense tuvo un arranque promisorio, esperanzador, que hacía suponer que se iba a calzar el traje de protagonista del cotejo. Sin embargo, esas luces del comienzo apenas se mantuvieron encendidas durante los primeros 20 minutos iniciales y luego se apagaron por completo. En ese lapso de "pseudodominio" albiazul, la visita tuvo dos aproximaciones de riesgo de cara al arco defendido por Nicolás Cambiasso.
La primera se gestó gracias a una gran maniobra individual del Mellizo, quién amagó en dos oportunidades a rematar y en el tercer enganche efectuó el disparo que se desvió en un defensor y derivó en un córner que concluyó sin peligro para la valla local. En la segunda llegada del visitante, la acción fue muy similar a la anterior, con la salvedad de que Aued recibió el esférico unos metros más atrás de la puerta del área. La resolución fue infructífera de modo que el disparo del volante salió desviado.
Esa fue toda la producción futbolística de Gimnasia en el primer tiempo. Lentamente el dueño de casa se adelantó en el terreno de juego y por intermedio de la destacada labor de sus mediocampistas, All Boys logró adueñarse de la posesión y a través de esa herramienta fundamental (arma clave para este deporte) elaboró situaciones claras y netas para marcar que fueron evitadas por Monetti.
Un remate cruzado desde el sector izquierdo del área chica y un potentísimo disparo a quemarropa, ambos del uruguayo Juan Pablo Rodríguez, fueron desactivados con estupendas respuestas por el arquero mens sana. Y a falta de seis minutos para la finalización de la primera etapa, el Lobo recibió un baldazo de agua fría, un mazazo, otro golpe al corazón.
A los 39 minutos el Albo se puso en ventaja. Tras un grosero error de Luciano Aued en una salida en campo propio, Emanuel Gigliotti aprovechó al máximo la falencia del mediocampista tripero, avanzó unos cuantos metros con la pelota en su poder, burló la débil resistencia de los defensores albiazules y con un fortísimo disparo al palo derecho de Monetti quebró el cero en el partido.
Además el goleador del encuentro, unos minutos más tarde tuvo la posibilidad de aumentar la distancia en el marcador con un cabezazo que se fue por encima del travesaño.
Sorprendido, asombrado, atónito, estupefacto. Esos son algunos de los calificativos viables para explicar la imagen de Gimnasia posterior al gol de Gigliotti. La postal de un equipo vencido, apagado, cabizbajo, timorato, deslucido, que ni siquiera pudo atinar a una respuesta porque el golpe de knock out fue profundo, incisivo, terminal; y lo mejor que le podía pasar al Lobo en ese tramo final de la primera mitad era el entretiempo, llegar a los vestuarios en procura de intentar corregir la pobrísima actuación inicial.
En el complemento, el Mens Sana fue más de lo mismo en relación a lo hecho en el primer tiempo, o inclusive peor. La única ocasión de peligro del equipo platense en todo el segundo tiempo la originó el ingresado Alán Ruiz, quién con un remate-centro rasante en forma de buscapié casi iguala las acciones del juego. Eso y nada más. Los cambios del Indio Ortiz no tuvieron el efecto buscado y los que saltaron a la cancha (Alán Ruiz, Mendez y Neira) no desequilibraron ni marcaron diferencias, todo lo contrario, se acoplaron a la monotonía, al desorden, al desconcierto generalizado de un conjunto destrozado anímicamente y falto de futbol a horrores.
All Boys, por su parte, capitalizó la tenencia del balón y manejó el trámite del match a su antojo, conocedor de las urgencias de su rival agobiado por evitar el descenso. Con orden y disciplina táctica, acomodó el partido para su conveniencia y en la agonía del encuentro contó con dos contraataques, que en caso de mejores definiciones de sus atacantes, el tanteador hubiese sido mucho más distante.
Gimnasia terminó inmerso en sus propias limitaciones ya conocidas por todo el fútbol argentino a esta altura, sumido en sus propios miedos y hundido por sus propios errores. La impotencia en sus jugadores se vio en su máxima expresión en la tonta expulsión del juvenil Rojano por doble amonestación tras protestar inútilmente con el arbitro Beligoy. Con esta nueva caída, el Lobo definirá la permanencia en Primera División el próximo sábado a las 15:10hs cuando enfrente a Boca Juniors en el estadio del Bosque en el marco de la decimonovena y última fecha del certamen. Gimnasia deberá ganar y dependerá de los resultados que obtengan Huracán y Quilmes, sus principales competidores en la lucha por escaparle al descenso. Pero de esos rivales directos del Tripero, lo que pase con el Globo tendrá más interés para la institución albiazul, ya que los dirigidos por Tito Pompei aventajan a los platenses por una unidad en la tabla de los promedios y en caso de que logren un triunfo ante Independiente, decretarán la pérdida directa de categoría para la entidad Mens Sana. Dentro de las tantas posibilidades que hasta pueden provocar un desempate entre los equipos implicados en la zona caliente de abajo, ganar su partido correspondiente y una derrota de Huracán, sería la única situación de que le permitiría al Lobo esquivar el descenso directo y acceder a jugar los encuentros de Promoción con un equipo de la B Nacional para revalidar su lugar en la élite del fútbol argentino.
Goles:39'PTEmanuel Gigliotti (AB)
del torneo cuando reciba en el Bosque a Boca. Cabe aclarar que el elenco albiazul no depende de sí mismo, por lo tanto está obligado a ganar su partido o en el peor de los casos conseguir un empate y esperar por una caída de Huracán o por una igualdad del Globo, todo esto dependiendo del resultado que obtenga el conjunto de Ortiz frente al Xeneize. En cuanto a los aspectos del partido, fue decepcionante la tarea de Gimnasia frente a los dirigidos por Romero. El conjunto platense tuvo un arranque promisorio, esperanzador, que hacía suponer que se iba a calzar el traje de protagonista del cotejo. Sin embargo, esas luces del comienzo apenas se mantuvieron encendidas durante los primeros 20 minutos iniciales y luego se apagaron por completo. En ese lapso de "pseudodominio" albiazul, la visita tuvo dos aproximaciones de riesgo de cara al arco defendido por Nicolás Cambiasso.
La primera se gestó gracias a una gran maniobra individual del Mellizo, quién amagó en dos oportunidades a rematar y en el tercer enganche efectuó el disparo que se desvió en un defensor y derivó en un córner que concluyó sin peligro para la valla local. En la segunda llegada del visitante, la acción fue muy similar a la anterior, con la salvedad de que Aued recibió el esférico unos metros más atrás de la puerta del área. La resolución fue infructífera de modo que el disparo del volante salió desviado.
Esa fue toda la producción futbolística de Gimnasia en el primer tiempo. Lentamente el dueño de casa se adelantó en el terreno de juego y por intermedio de la destacada labor de sus mediocampistas, All Boys logró adueñarse de la posesión y a través de esa herramienta fundamental (arma clave para este deporte) elaboró situaciones claras y netas para marcar que fueron evitadas por Monetti.
Un remate cruzado desde el sector izquierdo del área chica y un potentísimo disparo a quemarropa, ambos del uruguayo Juan Pablo Rodríguez, fueron desactivados con estupendas respuestas por el arquero mens sana. Y a falta de seis minutos para la finalización de la primera etapa, el Lobo recibió un baldazo de agua fría, un mazazo, otro golpe al corazón.
A los 39 minutos el Albo se puso en ventaja. Tras un grosero error de Luciano Aued en una salida en campo propio, Emanuel Gigliotti aprovechó al máximo la falencia del mediocampista tripero, avanzó unos cuantos metros con la pelota en su poder, burló la débil resistencia de los defensores albiazules y con un fortísimo disparo al palo derecho de Monetti quebró el cero en el partido.
Además el goleador del encuentro, unos minutos más tarde tuvo la posibilidad de aumentar la distancia en el marcador con un cabezazo que se fue por encima del travesaño.
Sorprendido, asombrado, atónito, estupefacto. Esos son algunos de los calificativos viables para explicar la imagen de Gimnasia posterior al gol de Gigliotti. La postal de un equipo vencido, apagado, cabizbajo, timorato, deslucido, que ni siquiera pudo atinar a una respuesta porque el golpe de knock out fue profundo, incisivo, terminal; y lo mejor que le podía pasar al Lobo en ese tramo final de la primera mitad era el entretiempo, llegar a los vestuarios en procura de intentar corregir la pobrísima actuación inicial.
En el complemento, el Mens Sana fue más de lo mismo en relación a lo hecho en el primer tiempo, o inclusive peor. La única ocasión de peligro del equipo platense en todo el segundo tiempo la originó el ingresado Alán Ruiz, quién con un remate-centro rasante en forma de buscapié casi iguala las acciones del juego. Eso y nada más. Los cambios del Indio Ortiz no tuvieron el efecto buscado y los que saltaron a la cancha (Alán Ruiz, Mendez y Neira) no desequilibraron ni marcaron diferencias, todo lo contrario, se acoplaron a la monotonía, al desorden, al desconcierto generalizado de un conjunto destrozado anímicamente y falto de futbol a horrores.
All Boys, por su parte, capitalizó la tenencia del balón y manejó el trámite del match a su antojo, conocedor de las urgencias de su rival agobiado por evitar el descenso. Con orden y disciplina táctica, acomodó el partido para su conveniencia y en la agonía del encuentro contó con dos contraataques, que en caso de mejores definiciones de sus atacantes, el tanteador hubiese sido mucho más distante.
Gimnasia terminó inmerso en sus propias limitaciones ya conocidas por todo el fútbol argentino a esta altura, sumido en sus propios miedos y hundido por sus propios errores. La impotencia en sus jugadores se vio en su máxima expresión en la tonta expulsión del juvenil Rojano por doble amonestación tras protestar inútilmente con el arbitro Beligoy. Con esta nueva caída, el Lobo definirá la permanencia en Primera División el próximo sábado a las 15:10hs cuando enfrente a Boca Juniors en el estadio del Bosque en el marco de la decimonovena y última fecha del certamen. Gimnasia deberá ganar y dependerá de los resultados que obtengan Huracán y Quilmes, sus principales competidores en la lucha por escaparle al descenso. Pero de esos rivales directos del Tripero, lo que pase con el Globo tendrá más interés para la institución albiazul, ya que los dirigidos por Tito Pompei aventajan a los platenses por una unidad en la tabla de los promedios y en caso de que logren un triunfo ante Independiente, decretarán la pérdida directa de categoría para la entidad Mens Sana. Dentro de las tantas posibilidades que hasta pueden provocar un desempate entre los equipos implicados en la zona caliente de abajo, ganar su partido correspondiente y una derrota de Huracán, sería la única situación de que le permitiría al Lobo esquivar el descenso directo y acceder a jugar los encuentros de Promoción con un equipo de la B Nacional para revalidar su lugar en la élite del fútbol argentino.
Goles:39'PTEmanuel Gigliotti (AB)
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