AHORA, A TODO O NADA CON HURACÁN

Increíble. Ese es uno de los tantos calificativos con los que se puede hacer mención al triunfo que se le escapó, que se le escurrió entre las manos a Gimnasia. Boca empató el encuentro en la última jugada del cotejo y de esta manera el Lobo deberá disputar el próximo miércoles un partido desempate ante Huracán debido a que ambos equipos finalizaron el torneo igualados en puntos en la tabla de los promedios. El vencedor de ese match conseguirá un lugar en la Promoción y revalidará su lugar en Primera frente a San Martín (San Juan); el perdedor descenderá directamente al Nacional B y acompañará a Quilmes, que regresó a la segunda categoría del fútbol argentino tras caer
derrotado con Olimpo. Claudio Graf (de tiro libre) y Guillermo Barros Schelotto, de penal, convirtieron los tantos del elenco albiazul; mientras que Christian Cellay fue el autor de los dos goles del team de Falcioni.
Lo ocurrido en el estadio del Bosque el pasado sábado estuvo cargado de emociones, de condimentos, de sensaciones, de sentimientos encontrados. La despedida de Martín Palermo del Profesionalismo y la posibilidad latente, real de descenso de Gimnasia le daban al choque mayor trascendencia y lo plagaban de dramatismo, emotividad, angustia, vértigo y suspenso entre otras cosas, características que encuadraron a la perfección a lo que posteriormente fue el desarrollo del pleito.
En la previa (al igual que en las últimas dos temporadas) el panorama se le presentaba por demás complejo al conjunto platense, sobre todo porque no dependía de sí mismo para evitar el descenso directo. El Lobo estaba obligado a cumplir con su parte, es decir, vencer al Xeneize y luego esperar por un resultado negativo del Quemero. Las buenas noticias llegaban en cantidad desde Avellaneda hacia La Plata: Independiente goleaba a un alicaído Globo y a partir de ese momento, Gimnasia pasaba a depender pura y exclusivamente de su propia producción para vulnerar a Luchetti y para alcanzar una plaza en la Promoción.
El comienzo del partido fue soñado para el conjunto del Indio Ortiz. En apenas doce minutos de juego, el Tripero logró sacar ventajas en el marcador y antes de que se consumara el cuarto de hora, ya se encontraba en ganancia con un tanteador de 2 a 0 en su favor. Sin embargo, los errores individuales (tan repetitivos a lo largo de este torneo), la desesperación, la desconcentración y la falta de jerarquía entre otros factores, incidieron notablemente para Gimnasia pasara de estar ganando por una distancia de dos goles a que la visita le terminase empatando sobre el final y en la última acción del encuentro.
En líneas generales, fue aceptable la actuación del local durante los 45 minutos iniciales. Si bien la primera ocasión de riesgo estuvo del lado visitante a través de un potente disparo de Chávez que Monetti despejó al córner, a partir de ese "llamado de atención", el dueño de casa despertó rápidamente y enseguida adoptó otra postura y se mostró más decidido y ambicioso que su rival en búsqueda de los tres puntos. Y en la primera chance de peligro neta, el Lobo sacó a relucir sus garras y rugió bien fuerte en el reducto de 60 y 118.
A los 7 minutos, tras una infracción al borde del área al Mellizo, Claudio Graf se hizo cargo de la ejecución del tiro libre y con un fortísimo disparo rasante al palo izquierdo del arquero, doblegó la resistencia de Luchetti y puso al Mens Sana arriba en el resultado. Y cinco minutos más tarde, Gimnasia iba a estirar la diferencia en el score.
Sobre los 12 minutos, Barros Schelotto remató desde afuera del área y su disparo fue desviado por la mano del defensor Insaurralde, quién en su afán por rechazar el balón cometió una grosera infracción. Indudablemente, el arbitro Baldassi sancionó la pena máxima favorable al anfitrión. El capitán tripero ejecutó el penal magníficamente con un remate agresivo y alto al ángulo superior derecho del Uno Xeneize que incrustó en lo más profundo de la red del arco que da a la cabecera de la tribuna Centenario.
La segunda conquista y la goleada que le propinaba Independiente a los de Parque Patricios, le otorgó al Lobo la confianza y la tranquilidad que necesitaba para afrontar el resto del cotejo. Pero esa perspectiva no le sirvió a Gimnasia para afianzarse en el campo de juego e ir en busca de un resultado más abultado. Todo lo contrario. El conjunto platense comenzó a "prestar" la tenencia de la pelota y como consecuencia de eso Boca generó una posibilidad concreta para descontar con un cabezazo de Palermo que salió desviado, a escasos centímetros del palo derecho de Monetti. Promediando los 30 minutos, Ortiz tuvo que realizar un cambio de urgencia debido a la lesión de Iriarte y en reemplazo del lateral mandó a la cancha al volante Hernán Encina. Esta modificación implicó un reordenamiento de piezas para el Mens Sana, ya que Milton Casco abandonó su posición de mediocampista por derecha externo y se ubicó en el lugar que dejó vacante el lesionado Iriarte. Por otra parte, Encina ocupó la franja en la que se desempeñaba Casco.
Inútilmente, el equipo albiazul se fue retrasando en el terreno y pasada la media hora del primer tiempo recibió su castigo por dicha determinación.
A los 32 minutos, tras un córner desde la derecha, Cellay le ganó la posición a su marcador y con un certero cabezazo al ángulo superior izquierdo del arquero, achicó las diferencias en el tanteador.
El descuento de la visita fue un cachetazo para el local y lo sacó de la siesta en la que se situaba. A los 42 minutos el Tripero iba a contar con una posibilidad clara para anotar la tercera conversión pero Graf en un mano a mano con Luchetti no pudo definir con precisión y la pelota quedó en poder del golero ex Banfield.
En el complemento, apenas iniciada la segunda etapa, Gimnasia padeció la baja de uno de sus jugadores esenciales: Guillermo Barros Schelotto. A los 7', el Mellizo recibió un fuerte pelotazo que le impactó en el rostro y le provocó mareos y la perdida del conocimiento por varios minutos. Ante este imprevisto, el Indio Ortiz nuevamente realizó un cambio e hizo ingresar a Jorge Córdoba para suplantar al capitán albiazul.
Durante los primeros 20 minutos de la segunda mitad, el trámite del encuentro no presentó demasiadas variaciones con respecto a la primera parte y hasta por momentos el match se tornó bastante monótono. Ambos equipos alternaban la posesión del balón y ninguno de los dos generaba ocasiones de peligro frente a los arcos. Pero pasado este lapso de tiempo el diagnóstico del partido cambió rotundamente.
Promediando los 25 minutos, en una jugada rápida de contraataque, Gimnasia elaboró una oportunidad inmejorable para convertir el tercer tanto, sin embargo Córdoba desaprovechó insólitamente esa posibilidad. El lungo centrodelantero recibió la pelota a través de un pase de Graf y ante la ausencia de defensores se adelantó con el balón en su poder. A pocos metros de atravesar la puerta del área, el atacante se topó con Luchetti (que salió desesperado desde el arco con el objetivo de evitar la caída del mismo), se deshizo del arquero con una prolija gambeta y con un débil remate que fue despejado por un defensor sobre la línea, desperdició una ocasión que sería irrepetible para el Lobo.
Ulteriormente, en otra salida rápida de contra, Encina definió exigido ante la presencia del arquero y su disparo concluyó dando en la base del palo izquierdo del guardavallas. Esa fue la última aproximación en ofensiva que tuvo el conjunto platense en el segundo capítulo.
Atemorizado por sus propios miedos y amenazado por su incapacidad jerárquica para resolver ciertas cuestiones, Gimnasia perdió por completo la posesión del esférico y se retrasó excesivamente adoptando una postura absolutamente defensiva o más ligada al "aguantar como sea". La última variante de Ortiz terminó de afirmar este planteo. La salida de Graf y la incorporación de Agüero a la zona defensiva mostraban a las claras la manera en la cual el equipo Mens Sana iba a intentar sostener y aferrarse a la victoria como pudiese.
Falcioni tomó nota de la actitud esbozada por el local y realizó cambios netamente ofensivos (entraron Viatri y Noir) en procura de conseguir la igualdad. Esa misma que iba a llegar cuando el partido se moría y que Viatri había estado cerca de conseguirla con un disparo que se fue desviado.
En la agonía del encuentro, el Xeneize alcanzó el empate. En el epílogo, a falta de diez segundos para la finalización del cotejo, tras un centro de Riquelme, Palermo peinó la pelota al corazón del área para habilitar a Cellay, quién sin marca alguna estampó el 2 a 2 con un remate bajo pegado al palo derecho de Monetti.
Desconcertante, difíciles de creer las cosas que le pasan a Gimnasia, que se le esfumó una victoria que lo salvaba del abismo infernal del descenso directo y lo encaminaba a jugar la Promoción. Deberá barajar y dar nuevo este plantel Mens Sana y recargar energías para afrontar el miércoles a las 14:30 en la Bombonera a Huracán, en lo que será un único partido vital para sus aspiraciones de permanecer en la A y obtener el pasaje para jugar la Promoción con San Martín (SJ), ese boleto al que accederá en caso de vencer al Globo y que le permitirá revalidar su plaza en Primera frente al conjunto dirigido por Daniel Garnero.
Goles: 8'PTClaudio F. Graf (GE) , 12'PTGuillermo Barros Schelotto (GE) , 32'PTChristian Cellay (BJ) , 48'STChristian Cellay (BJ)
En la previa (al igual que en las últimas dos temporadas) el panorama se le presentaba por demás complejo al conjunto platense, sobre todo porque no dependía de sí mismo para evitar el descenso directo. El Lobo estaba obligado a cumplir con su parte, es decir, vencer al Xeneize y luego esperar por un resultado negativo del Quemero. Las buenas noticias llegaban en cantidad desde Avellaneda hacia La Plata: Independiente goleaba a un alicaído Globo y a partir de ese momento, Gimnasia pasaba a depender pura y exclusivamente de su propia producción para vulnerar a Luchetti y para alcanzar una plaza en la Promoción.
El comienzo del partido fue soñado para el conjunto del Indio Ortiz. En apenas doce minutos de juego, el Tripero logró sacar ventajas en el marcador y antes de que se consumara el cuarto de hora, ya se encontraba en ganancia con un tanteador de 2 a 0 en su favor. Sin embargo, los errores individuales (tan repetitivos a lo largo de este torneo), la desesperación, la desconcentración y la falta de jerarquía entre otros factores, incidieron notablemente para Gimnasia pasara de estar ganando por una distancia de dos goles a que la visita le terminase empatando sobre el final y en la última acción del encuentro.
En líneas generales, fue aceptable la actuación del local durante los 45 minutos iniciales. Si bien la primera ocasión de riesgo estuvo del lado visitante a través de un potente disparo de Chávez que Monetti despejó al córner, a partir de ese "llamado de atención", el dueño de casa despertó rápidamente y enseguida adoptó otra postura y se mostró más decidido y ambicioso que su rival en búsqueda de los tres puntos. Y en la primera chance de peligro neta, el Lobo sacó a relucir sus garras y rugió bien fuerte en el reducto de 60 y 118.
A los 7 minutos, tras una infracción al borde del área al Mellizo, Claudio Graf se hizo cargo de la ejecución del tiro libre y con un fortísimo disparo rasante al palo izquierdo del arquero, doblegó la resistencia de Luchetti y puso al Mens Sana arriba en el resultado. Y cinco minutos más tarde, Gimnasia iba a estirar la diferencia en el score.
Sobre los 12 minutos, Barros Schelotto remató desde afuera del área y su disparo fue desviado por la mano del defensor Insaurralde, quién en su afán por rechazar el balón cometió una grosera infracción. Indudablemente, el arbitro Baldassi sancionó la pena máxima favorable al anfitrión. El capitán tripero ejecutó el penal magníficamente con un remate agresivo y alto al ángulo superior derecho del Uno Xeneize que incrustó en lo más profundo de la red del arco que da a la cabecera de la tribuna Centenario.
La segunda conquista y la goleada que le propinaba Independiente a los de Parque Patricios, le otorgó al Lobo la confianza y la tranquilidad que necesitaba para afrontar el resto del cotejo. Pero esa perspectiva no le sirvió a Gimnasia para afianzarse en el campo de juego e ir en busca de un resultado más abultado. Todo lo contrario. El conjunto platense comenzó a "prestar" la tenencia de la pelota y como consecuencia de eso Boca generó una posibilidad concreta para descontar con un cabezazo de Palermo que salió desviado, a escasos centímetros del palo derecho de Monetti. Promediando los 30 minutos, Ortiz tuvo que realizar un cambio de urgencia debido a la lesión de Iriarte y en reemplazo del lateral mandó a la cancha al volante Hernán Encina. Esta modificación implicó un reordenamiento de piezas para el Mens Sana, ya que Milton Casco abandonó su posición de mediocampista por derecha externo y se ubicó en el lugar que dejó vacante el lesionado Iriarte. Por otra parte, Encina ocupó la franja en la que se desempeñaba Casco.
Inútilmente, el equipo albiazul se fue retrasando en el terreno y pasada la media hora del primer tiempo recibió su castigo por dicha determinación.
A los 32 minutos, tras un córner desde la derecha, Cellay le ganó la posición a su marcador y con un certero cabezazo al ángulo superior izquierdo del arquero, achicó las diferencias en el tanteador.
El descuento de la visita fue un cachetazo para el local y lo sacó de la siesta en la que se situaba. A los 42 minutos el Tripero iba a contar con una posibilidad clara para anotar la tercera conversión pero Graf en un mano a mano con Luchetti no pudo definir con precisión y la pelota quedó en poder del golero ex Banfield.
En el complemento, apenas iniciada la segunda etapa, Gimnasia padeció la baja de uno de sus jugadores esenciales: Guillermo Barros Schelotto. A los 7', el Mellizo recibió un fuerte pelotazo que le impactó en el rostro y le provocó mareos y la perdida del conocimiento por varios minutos. Ante este imprevisto, el Indio Ortiz nuevamente realizó un cambio e hizo ingresar a Jorge Córdoba para suplantar al capitán albiazul.
Durante los primeros 20 minutos de la segunda mitad, el trámite del encuentro no presentó demasiadas variaciones con respecto a la primera parte y hasta por momentos el match se tornó bastante monótono. Ambos equipos alternaban la posesión del balón y ninguno de los dos generaba ocasiones de peligro frente a los arcos. Pero pasado este lapso de tiempo el diagnóstico del partido cambió rotundamente.
Promediando los 25 minutos, en una jugada rápida de contraataque, Gimnasia elaboró una oportunidad inmejorable para convertir el tercer tanto, sin embargo Córdoba desaprovechó insólitamente esa posibilidad. El lungo centrodelantero recibió la pelota a través de un pase de Graf y ante la ausencia de defensores se adelantó con el balón en su poder. A pocos metros de atravesar la puerta del área, el atacante se topó con Luchetti (que salió desesperado desde el arco con el objetivo de evitar la caída del mismo), se deshizo del arquero con una prolija gambeta y con un débil remate que fue despejado por un defensor sobre la línea, desperdició una ocasión que sería irrepetible para el Lobo.
Ulteriormente, en otra salida rápida de contra, Encina definió exigido ante la presencia del arquero y su disparo concluyó dando en la base del palo izquierdo del guardavallas. Esa fue la última aproximación en ofensiva que tuvo el conjunto platense en el segundo capítulo.
Atemorizado por sus propios miedos y amenazado por su incapacidad jerárquica para resolver ciertas cuestiones, Gimnasia perdió por completo la posesión del esférico y se retrasó excesivamente adoptando una postura absolutamente defensiva o más ligada al "aguantar como sea". La última variante de Ortiz terminó de afirmar este planteo. La salida de Graf y la incorporación de Agüero a la zona defensiva mostraban a las claras la manera en la cual el equipo Mens Sana iba a intentar sostener y aferrarse a la victoria como pudiese.
Falcioni tomó nota de la actitud esbozada por el local y realizó cambios netamente ofensivos (entraron Viatri y Noir) en procura de conseguir la igualdad. Esa misma que iba a llegar cuando el partido se moría y que Viatri había estado cerca de conseguirla con un disparo que se fue desviado.
En la agonía del encuentro, el Xeneize alcanzó el empate. En el epílogo, a falta de diez segundos para la finalización del cotejo, tras un centro de Riquelme, Palermo peinó la pelota al corazón del área para habilitar a Cellay, quién sin marca alguna estampó el 2 a 2 con un remate bajo pegado al palo derecho de Monetti.
Desconcertante, difíciles de creer las cosas que le pasan a Gimnasia, que se le esfumó una victoria que lo salvaba del abismo infernal del descenso directo y lo encaminaba a jugar la Promoción. Deberá barajar y dar nuevo este plantel Mens Sana y recargar energías para afrontar el miércoles a las 14:30 en la Bombonera a Huracán, en lo que será un único partido vital para sus aspiraciones de permanecer en la A y obtener el pasaje para jugar la Promoción con San Martín (SJ), ese boleto al que accederá en caso de vencer al Globo y que le permitirá revalidar su plaza en Primera frente al conjunto dirigido por Daniel Garnero.
Goles: 8'PTClaudio F. Graf (GE) , 12'PTGuillermo Barros Schelotto (GE) , 32'PTChristian Cellay (BJ) , 48'STChristian Cellay (BJ)
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