LA LEPRA DEJÓ AL LOBO EN TERAPIA INTENSIVA


Entregado, confundido, abatido, desordenado, desconcentrado, desalmado, sin respuestas anímicas ni futbolísticas. Así esta Gimnasia, sumergido en zona descenso directo, sin fuerzas, sin ideas, ni claridad para salir de la situación agobiante, angustiante, súper comprometida en la que se encuentra inmerso. El Lobo cayó frente a Newell’s por 2 a 1, perdió nuevamente en condición de local y otra vez le dieron vuelta un resultado. Guillermo Barros Schelotto convirtió el único tanto del Tripero, mientras que Schiavi (de penal) y Bieler, marcaron los goles de la visita.
Gimnasia es la imagen de la derrota, del desconcierto generalizado, de un equipo sin rumbo, tibio, que prácticamente está condenado al descenso directo y hoy en día, salvo un milagro (muy poco probable de que ocurra), tiene un pie y medio en la B Nacional.
En cuanto al desarrollo del partido, el desempeño del Lobo a lo largo de todo el cotejo fue muy pobre. Durante los primeros 20 minutos de juego, Newell’s manejó la posesión del balón y contó con tres chances claras de gol a través de dos disparos desviados de Estigarribia y un cabezazo de Bieler, apenas afuera. El elenco albiazul se mostró timorato, impreciso, nervioso, sin muchas cartas para resolver un partido al que estaba obligado a ganarlo. Y el dueño de casa consiguió quebrar el cero como producto de lo mejor que le paso al local en la primera parte: el encuentro, la unión entre Neira y el Mellizo. A los 33 minutos, luego de un gran pase de Neira, Gimnasia se puso en ventaja gracias a la aparición de su mejor jugador, Guillermo Barros Schelotto, quién con un potente remate definió de una forma poco ortodoxa pero efectiva para doblegar la resistencia de Peratta. El conjunto platense se fue al descanso en ventaja, pero en la segunda parte, la película que termina con un desenlace para llorar volvió a repetirse en el Bosque.
La sucesión de errores propios, de falencias increíbles de jugadores de una Primera División, como los casos de Ariel Agüero y Luciano Aued, por ejemplo, le permitieron a la visita crecer en el partido y sobre el final llevarse los 3 puntos. La postura extremadamente cautelosa, defensiva, ligada estrechamente al “aguantar como sea” fue la que adoptó Gimnasia para afrontar los 45 minutos finales. Y de esa posición tomada por el anfitrión en el campo de juego, la Lepra aprovechó la oferta al máximo y conocedor de las urgencias del rival, capitalizó la tenencia del balón y poco a poco fue llevando al team albiazul hacia su propio terreno, lo que determinó las acciones posteriores concluidas en goles y en el triunfo final del visitante.
Uno de los tantos puntos débiles del conjunto de Cappa en este torneo ha sido la falta de fortaleza para sostener los resultados en su favor, y en este encuentro frente a los rosarinos, por supuesto, que no fue la excepción. Cuando tan solo quedaban 15 minutos para el epílogo del cotejo, Gimnasia en 5 minutos paso de tener todo a quedarse con las manos vacías, ya que sufrió la expulsión de un jugador y además su adversario le dio vuelta el marcador.
A los 30’ del complemento, Newell’s concretó la igualdad. Por una presunta mano de Masuero dentro del área, dicha acción derivó en penal para la Lepra y en expulsión por doble amonestación al defensor Masuero. El encargado de ejecutar la pena máxima fue Schiavi y el experimentado jugador, con un potente remate al palo derecho del arquero Monetti, marcó la conquista de la paridad en 60 y 118. El tanto de la igualdad visitante significó un baldazo de agua fría para el cuadro Mens Sana, que como le sucedió y le viene sucediendo fecha tras fecha, ante la primera adversidad o dificultad que se le presenta, se desploma. Para colmo de males, 6 minutos más tarde del empate rosarino, en una jugada que pareció haber sido infracción del atacante rojinegro sobre C. González, el árbitro Carlos Maglio no sancionó faul alguno y Bieler aprovechó la confusión y la desatención del fondo tripero y anotó el segundo festejo para el equipo de Torrente.
Después de eso, el match estuvo detenido varios minutos debido a que un puñado de hinchas locales intentaron romper el alambrado, cegados por la bronca y el enojo del resultado desfavorable que estaba sufriendo Gimnasia. A esa altura la desesperación y la desazón ya reinaba en los jugadores y en el público gimnasista, que volvía a observar como se le escurrían nuevamente 3 puntos fundamentales en la penosa carrera por escaparle al descenso.
La producción futbolística del Lobo fue tan mala en la segunda etapa, de modo que la única ocasión de peligro se originó por intermedio de una maniobra personal de Casco, que termino en un disparo desviado.
La pasividad de los jugadores de Gimnasia, exceptuando al Mellizo y a Rinaudo, que son los que realmente demuestran jugar con el corazón en la mano (a pesar de no estar al 100% en sus condiciones físicas) y empujan y le dan lo más que pueden al equipo, es resto de los players están totalmente en otra sintonía, claramente inconscientes de lo que se están jugando y faltos de compromiso real, del que se tiene que tener en estas situaciones de suma urgencia.
El próximo partido del Lobo será frente a Quilmes, en condición de visitante, y será la última chance que tendrá el Tripero para demostrar y luchar por quedarse en Primera. Para eso estará obligado a conseguir un triunfo, y deberá seguir esperando por derrotas de sus rivales directos. De producirse una derrota, si bien los números del promedio indicarán que todavía contará con algunas chances mínimas, el Lobo estará descendido psicológicamente, estará destrozado anímicamente y el futuro del Mens Sana y la cabeza albiazul estará puesta en la segunda categoría del futbol argentino. Habrá que esperar por lo que suceda el próximo fin de semana, que cualquier resultado, definirá en gran parte el destino de Gimnasia y las aspiraciones que tendrá a futuro este equipo que hoy se encuentra alojado en el fondo del mar, plagado de dudas e incertidumbres.
Goles: PT 33m. Guillermo Barros Schelotto (Gimnasia) – ST 30m. Rolando Schiavi -de penal- (Newell`s) - ST 36m. Claudio Bieler (Newell`s)
En cuanto al desarrollo del partido, el desempeño del Lobo a lo largo de todo el cotejo fue muy pobre. Durante los primeros 20 minutos de juego, Newell’s manejó la posesión del balón y contó con tres chances claras de gol a través de dos disparos desviados de Estigarribia y un cabezazo de Bieler, apenas afuera. El elenco albiazul se mostró timorato, impreciso, nervioso, sin muchas cartas para resolver un partido al que estaba obligado a ganarlo. Y el dueño de casa consiguió quebrar el cero como producto de lo mejor que le paso al local en la primera parte: el encuentro, la unión entre Neira y el Mellizo. A los 33 minutos, luego de un gran pase de Neira, Gimnasia se puso en ventaja gracias a la aparición de su mejor jugador, Guillermo Barros Schelotto, quién con un potente remate definió de una forma poco ortodoxa pero efectiva para doblegar la resistencia de Peratta. El conjunto platense se fue al descanso en ventaja, pero en la segunda parte, la película que termina con un desenlace para llorar volvió a repetirse en el Bosque.
La sucesión de errores propios, de falencias increíbles de jugadores de una Primera División, como los casos de Ariel Agüero y Luciano Aued, por ejemplo, le permitieron a la visita crecer en el partido y sobre el final llevarse los 3 puntos. La postura extremadamente cautelosa, defensiva, ligada estrechamente al “aguantar como sea” fue la que adoptó Gimnasia para afrontar los 45 minutos finales. Y de esa posición tomada por el anfitrión en el campo de juego, la Lepra aprovechó la oferta al máximo y conocedor de las urgencias del rival, capitalizó la tenencia del balón y poco a poco fue llevando al team albiazul hacia su propio terreno, lo que determinó las acciones posteriores concluidas en goles y en el triunfo final del visitante.
Uno de los tantos puntos débiles del conjunto de Cappa en este torneo ha sido la falta de fortaleza para sostener los resultados en su favor, y en este encuentro frente a los rosarinos, por supuesto, que no fue la excepción. Cuando tan solo quedaban 15 minutos para el epílogo del cotejo, Gimnasia en 5 minutos paso de tener todo a quedarse con las manos vacías, ya que sufrió la expulsión de un jugador y además su adversario le dio vuelta el marcador.
A los 30’ del complemento, Newell’s concretó la igualdad. Por una presunta mano de Masuero dentro del área, dicha acción derivó en penal para la Lepra y en expulsión por doble amonestación al defensor Masuero. El encargado de ejecutar la pena máxima fue Schiavi y el experimentado jugador, con un potente remate al palo derecho del arquero Monetti, marcó la conquista de la paridad en 60 y 118. El tanto de la igualdad visitante significó un baldazo de agua fría para el cuadro Mens Sana, que como le sucedió y le viene sucediendo fecha tras fecha, ante la primera adversidad o dificultad que se le presenta, se desploma. Para colmo de males, 6 minutos más tarde del empate rosarino, en una jugada que pareció haber sido infracción del atacante rojinegro sobre C. González, el árbitro Carlos Maglio no sancionó faul alguno y Bieler aprovechó la confusión y la desatención del fondo tripero y anotó el segundo festejo para el equipo de Torrente.
Después de eso, el match estuvo detenido varios minutos debido a que un puñado de hinchas locales intentaron romper el alambrado, cegados por la bronca y el enojo del resultado desfavorable que estaba sufriendo Gimnasia. A esa altura la desesperación y la desazón ya reinaba en los jugadores y en el público gimnasista, que volvía a observar como se le escurrían nuevamente 3 puntos fundamentales en la penosa carrera por escaparle al descenso.
La producción futbolística del Lobo fue tan mala en la segunda etapa, de modo que la única ocasión de peligro se originó por intermedio de una maniobra personal de Casco, que termino en un disparo desviado.
La pasividad de los jugadores de Gimnasia, exceptuando al Mellizo y a Rinaudo, que son los que realmente demuestran jugar con el corazón en la mano (a pesar de no estar al 100% en sus condiciones físicas) y empujan y le dan lo más que pueden al equipo, es resto de los players están totalmente en otra sintonía, claramente inconscientes de lo que se están jugando y faltos de compromiso real, del que se tiene que tener en estas situaciones de suma urgencia.
El próximo partido del Lobo será frente a Quilmes, en condición de visitante, y será la última chance que tendrá el Tripero para demostrar y luchar por quedarse en Primera. Para eso estará obligado a conseguir un triunfo, y deberá seguir esperando por derrotas de sus rivales directos. De producirse una derrota, si bien los números del promedio indicarán que todavía contará con algunas chances mínimas, el Lobo estará descendido psicológicamente, estará destrozado anímicamente y el futuro del Mens Sana y la cabeza albiazul estará puesta en la segunda categoría del futbol argentino. Habrá que esperar por lo que suceda el próximo fin de semana, que cualquier resultado, definirá en gran parte el destino de Gimnasia y las aspiraciones que tendrá a futuro este equipo que hoy se encuentra alojado en el fondo del mar, plagado de dudas e incertidumbres.
Goles: PT 33m. Guillermo Barros Schelotto (Gimnasia) – ST 30m. Rolando Schiavi -de penal- (Newell`s) - ST 36m. Claudio Bieler (Newell`s)
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