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5 abr 2011

Gimnasia LP - Independiente

EL ROJO LE DIO AL LOBO OTRO EMPUJÓN MÁS HACIA EL INFIERNO
   Increíble. Así fue el desenlace del partido disputado en el Bosque. Y en esta ocasión la derrota fue un verdadero mazazo para Gimnasia (mucho más doloroso que aquel que recibió en la fecha pasada frente a Huracán) porque la caída se produjo sobre el final, en el epílogo del encuentro. Además el Lobo volvió a tropezar de local, su rival le dio vuelta el resultado y consiguió vencerlo luego de 16 años de sequía y sin festejos en La Plata, y encima como si todo esto fuera poco, el conjunto de Cappa continúa en zona de descenso directo.
   El cotejo había comenzado de manera favorable para el elenco albiazul, ya que a los 18 minutos del primer tiempo se puso en ventaja gracias a un potente
 cabezazo de Masuero. Sin embargo, en la segunda parte un grosero error de Sessa le permitió igualar el juego a Silvera; y en la última jugada del match una desconcentración en defensa fue aprovechada por Pellerano, quién le dio el triunfo al Rojo en la agonía del partido. Los tres puntos obtenidos por Independiente son doblemente meritorios: ganó en La Plata después de 16 años y consiguió dar vuelta el marcador con un hombre menos, ya que sufrió la expulsión de Carlos Matheu por doble amonestación a los 11 minutos del segundo tiempo.
   Desde el comienzo del partido Gimnasia intentó capitalizar la posesión del balón rápidamente pero se topó con un rival ordenado y prolijo en la mitad de la cancha que durante los primeros minutos de juego supo administrar correctamente la tenencia de la pelota y se las arregló para inquietar a Sessa mediante centros cruzados y a través de una seguidilla de córners que tuvieron en vilo al arco mens sana. El Lobo trató de equilibrar las fuerzas en el mediocampo y a través de la presión de sus volantes y sus atacantes en las salidas de su adversario, el team platense emparejó las acciones del juego y a partir de ahí superó futbolísticamente lo planteado por el conjunto de Avellaneda, que cada vez estaba más posicionado en su terreno y muy cerca de Assmann.
   Con un gran trabajo de Capurro en cuanto a la circulación del esférico, con una destacada actuación de Lucas Castro edificada en su velocidad y en sus aportes ofensivos y con Neira con su protagonismo habitual como generador de fútbol sostenido en sus dotes técnicos magníficos de jugador distinto, de crack; Gimnasia fue construyendo una superioridad sobre sus rival y a través de esos jugadores elaboró situaciones de peligro frente al arco visitante.
   La primera ocasión de peligro en favor del local, estuvo en los pies del debutante Joaquín Romea, quién en un mano a mano ante Assmann perdió la pulseada y su remate fue despejado al córner por el arquero del Rojo. La segunda aproximación en ataque del dueño de casa acabó en gol. A los 18 minutos del primer tiempo, luego de una gran ejecución de Luciano Aued de un tiro libre desde el sector derecho, Masuero le ganó a su marcador y con un potente cabezazo doblegó a Assman para poner el 1 a 0.
   Unos minutos después de la conversión del tanto, el Tripero estuvo a punto de aumentar la diferencia en el marcador, sin embargo la mala fortuna le impidió el segundo festejo. Tras una gran maniobra individual, Lucas Castro quedó cara a cara con el arquero y definió sutilmente por encima del cuerpo del mismo pero increíblemente la pelota pegó en la base del palo izquierdo del portero y la segunda conquista de Gimnasia no se hizo realidad. Unos minutos más tarde, Aued probó desde afuera del área y Assman volvió a responder con seguridad al enviar el remate al córner. De todas maneras, el conjunto de Cappa consiguió dominar la posesión del balón y no sufrió graves sobresaltos a lo largo de los 45 minutos iniciales.
   La producción de Independiente en la primera etapa fue muy pobre, ínfima. El equipo de Mohamed no generó ni hilvanó chances claras de gol como para marcar (ni antes ni después del tanto de Masuero). Las situaciones medianamente de peligro con las que contó el team de Avellaneda en la primera etapa fueron un cabezazo desviado de Silvera y un disparo afuera desde media distancia de Fredes tras un error de la defensa albiazul a la salida de un saque de arco. Nada más. Eso fue todo lo que hizo el último campeón sudamericano en función de ataque en el primer capítulo de juego.
   En el complemento, todo lo bueno que había hecho Gimnasia en el primer tiempo se desmoronó a los pocos minutos de iniciada la segunda parte. A los 10 minutos, luego de un centro desde el sector izquierdo lanzado por M. Velázquez, Sessa despejó mal el envió y dio una especie rara de rebote que casi sobre la línea de meta lo aprovechó el goleador Andrés Silvera, que solamente tuvo que empujar el balón para estampar el empate de la visita. El claro y el grosero error de Sessa lo pagó demasiado caro el Lobo, de modo que esa acción cambió el tramite del partido y golpeó significativamente a un Gimnasia que hasta la igualdad del Diablo era el dominador absoluto del encuentro.
   A los 11 minutos, Independiente sufrió la expulsión de Carlos Matheu por doble amonestación, como consecuencia de una fuerte infracción del defensor a Juan Neira. La expulsión de Matheu le abrió otra alternativa al Tripero para que volviera a "meterse" en el partido y con todo el nerviosismo a cuestas y la desesperación notoria por conseguir el triunfo, Gimnasia hizo méritos para conseguir el segundo gol que le permitiese la victoria.
   Promediando los 20 minutos, Alejandro Capurro, casi sobre la puerta del área, remató por encima del travesaño y dilapidó una buena opción para desnivelar el tanteador. A los 23 minutos, el dueño de casa padeció la lesión del juvenil debutante Joaquín Romea, quién debió abandonar el campo de juego e ingresó en su reemplazo el lungo delantero Jorge Córdoba. Sobre los 30 minutos, una estupenda jugada individual de Juan Neira (en la cual dejó en el camino a tres players del Rojo gambeta mediante) concluyó con un fortísimo remate del diez tripero y con una magnífica tapada de Assmann, que mandó el balón al tiro de esquina. Minutos después el arquero del Rojo volvió a entrar en acción al enviar al córner un cabezazo del ingresado Vizcarra.
   Y sobre el final, cuando el match parecía estar confinado al empate, Gimnasia reincidió en sus errores defensivos y perdió sobre la hora un partido de esos que duelen y mucho. A los 47 minutos, el Rojo agarró mal parado al Lobo y con un contraataque muy bien diagramado, Fredes capitalizó a la perfección una falla notable y una perdida de la pelota inaudita de Leandro Sapetti, habilitó a Pellerano, quién con una media vuelta en el área chica se acomodó y remató al medio del arco para quebrar la resistencia de Sessa y darle el triunfo a Independiente.
   Gimnasia sigue igual... de mal. El conjunto de Cappa sigue cometiendo y coleccionando falencias que determinan los resultados finales adversos que viene obteniendo el cuadro mens sana en este torneo. Además, la falta de contundencia sigue siendo un problemón para este equipo, que llega mucho al arco rival pero no convierte y esos goles malogrados siempre los termina padeciendo en su propia valla. Como si todos estos malos tragos fueran poco para el team platense, la próxima fecha visitará a Argentinos Juniors, el único invicto del certamen, y tendrá que hacerlo (además de la ausencia del Mellizo por lesión) sin dos de sus principales figuras: Neira y Rinaudo deberán cumplir una fecha de suspensión debido a que ambos fueron amonestados en el partido frente a los de Avellaneda y llegaron a límite de tarjetas amarillas. Así esta Gimnasia, al borde del abismo, dependiendo que sus rivales directos no sumen. En fin, el Rojo le dio al Tripero otro empujón más hacia el Infierno.

Goles: PT 18m. Abel Luis Masuero (Gimnasia) - ST 9m. Néstor Andrés Silvera (Independiente) - ST 46m. Cristian Pellerano (Independiente)

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