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20 abr 2011

Gimnasia LP - River

UN PUNTO Y NADA MÁS
   Gimnasia frenó la senda victoriosa de River, pero el lado medio vacío del vaso demuestra que apenas sumó un punto en su carrera angustiante por permanecer en Primera División. El estadio Ciudad de La Plata (escenario en el cual se disputó el encuentro debido a que la institución platense había firmado previamente un convenio que estipulaba que el Lobo jugaría el match frente a River en esa cancha), que presentó un terreno de juego de bajas condiciones, albergó un partido sin emociones en el marcador y de flojo nivel en cuanto al trámite del cotejo. La unidad conseguida ante el líder del torneo significó poco para el elenco albiazul, ya que sigue sin ganar en condición de local y además
 continua alojado en zona de descenso directo.
   De manera global, el partido careció profundamente de acciones de peligro frente a los arcos y estuvo ausente el factor de dinamismo y frenetismo entre dos equipos que por sus distintas urgencias prometían más de lo que terminaron realizando.
   Durante el primer tiempo, si bien ninguno de los dos conjuntos marcó una superioridad ante el otro, Gimnasia capitalizó la posesión del balón por más minutos que su rival y en base a esa cualidad y a esa ventaja que le proporcionó dominar la pelota por un lapso considerable pudo mantener un cierto orden y equilibrio en la zona defensiva y en el mediocampo. El trabajo de la dupla Rinaudo-Capurro en la mitad de la cancha le permitió al cuadro de Cappa edificar una fortaleza en ese lugar del campo de juego y por ende, transformarlo en un elemento clave y vital que midió la resistencia de ambos equipos en el pleito.
   Como consecuencia del modo en que transcurrió la primera etapa, las situaciones de riesgo fueron escasas y apenas se originaron tres llegadas nítidas de cara a los arqueros. La primera ocasión fue para el Mens Sana, a través de un disparo desde afuera del área de Vizcarra que fue enviado al corner por Carrizo. Y las otras dos chances fueron para la visita. Un disparo desviado de Buonanotte desde media distancia y un remate cruzado de Lamela que paso a escasos centímetros del palo derecho de Monetti, representaron las aproximaciones del equipo de J.J.López en los 45 minutos iniciales.
   En el complemento, el desarrollo del encuentro no varió demasiado en relación a lo ocurrido en la primera parte. Ambos elencos se "prestaron" la tenencia de la pelota y cuando actuaron como poseedores del esférico, no inquietaron a los porteros, a no ser por situaciones aisladas que surgieron de disparos desde lejos y por ejecuciones de pelotas paradas. De elaboración y de generación de juego, nada de nada.
   Las oportunidades que tuvieron tanto Gimnasia como River para quebrar el cero, fueron contadas con los dedos de la mano, es decir, mínimas, muy pocas.
   En los primeros 15 minutos del segundo período, el Lobo contó con dos disparos de sus jugadores con más presencia en ataque. A los 6 minutos, un fortísimo remate de Lucas Castro casi sobre la puerta del área paso por arriba del travesaño. Luego, Juan Neira probó desde afuera del área en una de sus incursiones en ofensiva y su disparo cruzado salió desviado.
   Promediando los 25 minutos, River respondió con un cabezazo del paraguayo Adalberto Román que obligó a Monetti a desviar el balón al tiro de esquina. Y sobre el final, ambos conjuntos tuvieron una yapa.
   Sobre los 42 minutos, y tras un centro ejecutado por el Mellizo (quién ingresó a los 10 del segundo tiempo y cumplió una buena labor en su regreso tras haber estado fuera de las canchas por lesión durante 2 fechas), el juvenil Mendez no alcanzó a conectar bien la pelota, que se desvió en Pavone y provocó la estirada de Carrizo, quién con una gran respuesta y rápido de reflejos despejó la pelota al córner. En la réplica, el Millonario estuvo cerca de ganarlo con un remate de J.M. Díaz que salió afuera, muy cerca del palo derecho del arquero.
   Un empate, dos valoraciones distintas. Un buen punto para River, una igualdad fuera de casa con tinte positivo que le permite seguir como único líder del torneo.
   Un punto y nada más, para Gimnasia. El Lobo no puede lograr un triunfo que le de una posibilidad de alcanzar a sus rivales directos en la pelea por no descender, y encima, esta unidad lograda frente al elenco de Nuñez no sirve de mucho en cuanto al descuento de puntos a los equipos comprometidos en la zona baja de los promedios. Cada vez más difícil y más oscuro se torna el panorama para el Lobo, un Lobo que buscará el próximo domingo en Sarandí frente a Arsenal, eso que tanto necesita: una victoria que alimente el sueño de la salvación.

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