UN PUNTO NEGATIVO

Un empate con sabor amargo, con gusto a muy poco para el Lobo. Gimnasia igualó 0 a 0 frente a Atlanta en su visita a Villa Crespo y con este resultado quedó alejado considerablemente de los puestos de vanguardia, y en caso de que Central y Quilmes ganen sus respectivos partidos, el conjunto Mens Sana quedará aún más distanciado de sus rivales directos en la lucha por una de las plazas de la Promoción. El conjunto albiazul tuvo una muy floja actuación ante uno de los peores equipos de la categoría, evidenció falencias en todas sus líneas a excepción de su arquero (que salvó la caída de su valla en dos ocasiones) y careció de fútbol a lo largo de todo el encuentro.
El marcador final y el rendimiento exhibido ante el Bohemio fue un claro paso en falso para el Tripero, un notorio retroceso en relación al desempeño que había demostrado versus River la fecha pasada.
En líneas generales, el partido fue de bajo vuelo a nivel juego. Ninguno de los dos elencos generaron demasiadas jugadas de riesgo frente a los arcos y por ende, el cotejo careció de vértigo, dinamismo, cambio de ritmo y se hundió en la monotonía.
Durante el primer tiempo Gimnasia fue "levemente" superior a su rival mediante la posesión del balón, solamente por esa característica, porque en términos globales la performance del visitante fue muy pobre en ambos períodos. De todos modos, el Lobo tuvo un mejor arranque en el match y antes del minuto de juego pudo haberse puesto en ventaja. A los 20 segundos, tras un centro de Casco desde el sector derecho, Cabrera le ganó a su marcador pero su cabezazo salió desviado y terminó en el techo de arco.
Pasado el cuarto de hora, el conjunto local emparejó el trámite del cotejo y le quitó la tenencia de la pelota con mayor frecuencia. Y en un lapso de tres minutos, el dueño de casa contó con dos aproximaciones de riesgo. La primera se produjo a los 15 minutos con un potente remate de Andres Soriano que obligó la estirada de Monetti para despejar el balón, aunque posteriormente la acción fue anulada por el árbitro Giannini debido a que el rubio delantero se encontraba en posición adelantada. Dos minutos más tarde, Soriano volvió a decir presente en el área gimnasista y probó con un disparo de media distancia que concluyó sin peligro alguno.
A los 19 minutos, el elenco platense pisó nuevamente el terreno adversario a través de un fuerte disparo de Cabrera sobre la puerta del área que desactivó el arquero Pellegrino enviando el esférico al tiro de esquina. Después de esa maniobra no pasó más nada en la primera mitad. Los dos equipos empezaron a prestarse la posesión más por impericia y por deficiencias propias que por aciertos y virtudes.
En el complemento, Troglio movió el banco de entrada y mandó a la cancha a Franco Mendoza en lugar de Oliver Benítez con la intención de darle más peso, más referencia al ataque albiazul y a la vez para reacomodarse defensivamente (Benítez no cumplió una buena labor en el capítulo inicial y además el Lobo sufrió algunas complicaciones con la disposición táctica de tres defensores en el fondo). Sin embargo, el ingreso de Mendoza no le aportó demasiado a la ofensiva Mens Sana y terminó siendo más un estorbo que una alternativa u opción de juego en la delantera. Para colmo de males, a los 11 minutos Gimnasia sufrió la baja de Macaluso por lesión y se quedó sin el baluarte de su defensa. En reemplazo del central uruguayo ingresó Cristian Piarrou, quién inmediatamente se acomodó en la posición que dejó vacante Macaluso.
La segunda etapa tuvo la misma cantidad de ocasiones de riesgo que la primera parte. Tanto el Bohemio como el Tripero contaron con dos situaciones nítidas, claras para convertir pero los dos guardametas demostraron solvencia y seguridad y evitaron la apertura del tanteador con muy buenas intervenciones.
Por el lado del equipo de Roldán, las chances para marcar tuvieron origen en la vía aérea. La primera posibilidad surgió a los 14 minutos con un cabezazo de Zanabria que Monetti despejó al córner. La segunda oportunidad para desnivelar en el marcador se produjo promediando los treinta minutos con un cabezazo "envenenado" de sobrepique de Andres Soriano que -¡otra vez!- Monetti envió al tiro de esquina para salvar nuevamente al team platense.
El Lobo, por su parte, también contó con dos situaciones potables para romper la paridad. Y en ambas jugadas el protagonista fue el mismo: Gonzalo Choy González. El atacante uruguayo que había ingresado por Alán Ruiz se autoabasteció las pocas veces que entró en contacto con el balón e inquietó la valla local con dos maniobras individuales destacadas. La primera fue a través de un fortísimo disparo desde lejos que se fue afuera pero que pasó muy cerca del ángulo superior izquierdo del guardamenta. La segunda acción, de haber finalizado en gol hubiese sido la joya del partido. En el epílogo del encuentro, Choy encaró con la pelota en su poder, ingresó en el área, observó al arquero adelantado y "picó" el balón por encima del cuerpo del portero. Sin embargo, con un gran esfuerzo, Pellegrino logró mandar la pelota al córner con un estupendo "manotazo" a tiempo.
Una unidad que (paradójicamente) más que sumar, le resta a Gimnasia, que sigue dejando puntos vitales en el camino y el margen de error ya se le agotó. Cada vez se le hace más cuesta arriba a este equipo albiazul, que a partir de ahora ya depende esencialmente de derrotas ajenas que de triunfos propios. Para no despedirse definitivamente de la pelea, el conjunto de Troglio deberá ganarle a su próximo rival: nada más ni nada menos que el líder del certamen, Instituto. El Tripero y la Gloria se enfrentarán el próximo Lunes en el Bosque con horario a confirmar en el marco de la fecha 28 del torneo de la B Nacional.
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