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15 ene 2012

Gimnasia LP - Independiente Rivadavia M

HACERSE FUERTE DE LOCAL, LA GRAN DEUDA PENDIENTE 
   El Lobo y la Lepra mendocina aburrieron en el Bosque. En un partido deslucido, opaco, con muy pocas situaciones de riesgo frente a los arcos, Gimnasia e Independiente Rivadavia igualaron sin abrir el marcador. El conjunto albiazul tuvo la ocasión más clara del encuentro para marcar en la primera etapa, a través de un penal ejecutado por José Vizcarra. Sin embargo, el arquero Josué Ayala adivinó la intención del delantero y contuvo el disparo. El conjunto Mens Sana continúa con su gran deuda pendiente en el presente torneo: hacerse fuerte en 60 y 118.
  Le sirve de muy poco este empate a Gimnasia. Fue muy flojo el desempeño del elenco albiazul a lo largo de todo el encuentro. Encima, Vizcarra volvió a errar otro penal (segundo consecutivo que falla), y justamente esa oportunidad desperdiciada por el ex Central, de haber sido bien aprovechada le hubiese permitido al Lobo ponerse en ventaja y hasta quizás, abrazarse al triunfo. El cotejo entre el Tripero y la Lepra mendocina fue uno de esos partidos típicos en cual el equipo que logra desnivelar en el marcador es aquel que finalmente termina consiguiendo los tres puntos. El team de Troglio contó con la chance más concreta, con una situación neta para quebrar el cero pero no pudo capitalizarla al máximo.
   Sin hacer demasiado (con una producción futbolística muy baja, casi nula), Gimnasia fue "un poco más" que la visita durante los 45 minutos iniciales. Sin Pablo De Blasis (lesionado), Alán Ruiz asomaba como el encargado a ponerse el traje de conductor, de generador de juego. Pero le quedó demasiado grande la pilcha al juvenil enlace, ya que no pudo generar jugadas de peligro ni asociarse con sus compañeros, por lo tanto terminó inmerso en la monotonía del partido y "perdido" dentro de la cancha. Ante la escasa participación de Ruiz, el empuje y las ganas de Miloc y Fernández Silva le permitieron al Lobo hacerse dueño de la posesión del balón. El Lobo tuvo la pelota mucho más tiempo que su adversario pero esa tenencia no se cristalizaba en crecimiento alguno debido a que el Mens Sana carecía de ideas en cuanto a la gestación de juego. La jugada del penal ni siquiera provino de una jugada elaborada sino todo lo contrario: se originó a través de una situación de balón detenido. 
   A los 28 minutos, luego de un envío desde el sector izquierdo, el defensor Damián Martínez tocó intencionalmente la pelota con la mano dentro del área y el árbitro Silvio Trucco no dudó en sancionar la pena máxima. El encargado de la ejecución fue José Vizcarra, quién remató sin demasiada potencia al palo izquierdo del arquero y se encontró con la estupenda reacción del guardameta Josué Ayala, que respondió de gran manera al despejar el balón hacia el córner y evitó la caída de su valla. 
   En el complemento, el conjunto visitante tuvo un mejor arranque e inquietó al Tripero con un fortísimo remate desde lejos de Oliva que salió desviado. Gimnasia respondió a los pocos minutos con un mano a mano de Vizcarra frente al arquero, pero nuevamente Ayala volvió a ganar en el duelo con el atacante y mandó la pelota hacia el tiro de esquina. 
   Los cambios realizados por Troglio (Vargas por García, Marangoni por Fernandes Silva, Cardozo por A. Ruiz) no surtieron el efecto que buscaba el entrenador y los jugadores que ingresaron en la segunda etapa no pesaron en la elaboración ni aportaron demasiado para torcer el rumbo esquivo del partido. 
   Sobre el final, el elenco visitante se animó nuevamente con un disparo de media distancia del ingresado Caballero que se fue apenas afuera pero que hizo esforzar a Monetti con una volada hacia su palo derecho. Punto y nada más para Gimnasia, que tuvo un rendimiento muy pobre y conseguirá darle valor a esta unidad obtenida si logra un triunfo en su visita a Quilmes en la próxima fecha.

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