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18 may 2011

Gimnasia LP - Banfield

EL LOBO LOGRÓ UN TRIUNFO CON SUEÑOS DE SALVACIÓN 

   Gimnasia volvió a ganar. Esa era la cuestión principal, el objetivo primordial del Lobo en este partido frente a Banfield. Lo más importante de este regreso al triunfo del Mens Sana tiene su justificación en que con la victoria el conjunto platense igualó a Huracán en los promedios y ahora se posicionó con los mismos puntos que el Globo de cara a la recta final del torneo y afrontará las últimas cinco fechas en una carrera mano a mano con el equipo de Parque Patricios con la misión de permanecer en Primera. Claudio Graf y Alejandro Capurro fueron los autores de los goles y se destacaron, junto a Fabián Rinaudo, como los
mejores jugadores de la cancha, de los que tuvieron una gran actuación a lo largo de todo el encuentro. 
   La diferencia en la cifra del marcador entre un equipo y otro, fue elaborada y ejecutada por Claudio Graf, el hombre que tuvo su tarde soñada y demostró en este cotejo su más alto rendimiento desde que está en Gimnasia. El experimentado delantero convirtió el primer tanto del match (su segunda conquista con la casaca azul y blanca) y en el segundo gol Tripero, realizó una estupenda maniobra individual para habilitar con un preciso centro a Capurro, quién culminó la jugada de la mejor forma con un cabezazo que venció la resistencia de Bologna. 
   Los tres puntos quedaron en La Plata, pero el comienzo del partido estuvo signado por un notorio dominio de Banfield, ya que las primeras jugadas del encuentro fueron generadas por el conjunto visitante. Durante los primeros minutos del pleito, Gimnasia salió dormido, cabizbajo, como sin reacción alguna. El equipo del Sur lo sorprendió de entrada y llegó con peligro en varias ocasiones hacia el arco defendido por Monetti, con disparos de Ferreyra y Estigarribia. Pero poco a poco, impulsado por su gente y por su propia vergüenza deportiva, el Lobo consiguió emparejar las acciones del juego y gracias a la gran labor del tándem Rinaudo-Capurro, capitalizó la posesión del balón y a través de la jerarquía del Mellizo (con toda con su capacidad y calidad puesta al servicio del equipo) y la figura movediza e inquietante de Graf por toda la franja de ataque, el Mens Sana se tornó el protagonista del partido y a partir de esa condición generó situaciones de riesgo de cara a la valla custodiada por el Uno albiverde. Y en todas las chances para marcar, Claudio Graf fue el que tuvo más participación e interacción a la hora de la concreción de las oportunidades. 
   Previo al primer tanto albiazul, el atacante ex Lanús (entre otros), estrelló un remate en el travesaño, en el cual en el rebote Capurro no pudo definir de la mejor forma y el cabezazo del volante fue a parar a las manos de Bologna. Y a los 37 minutos estalló el Bosque. Tras un pase exquisito, entre líneas, de Barros Schelotto; Graf recibió el balón sobre la puerta del área, avanzó unos pocos metros con la pelota y definió con precisión con un tiro bajo, al palo derecho del arquero. Después de la conversión, Gimnasia hizo rodar y circular el esférico con el propósito de mantener lo obtenido y para hacer correr los minutos e irse al descanso con el score a su favor. 
   En el complemento, a diferencia de otros encuentros, el conjunto del Indio Ortiz no salió distraído a disputar la segunda parte, sino todo lo contrario, saltó a jugar la etapa decisiva con ímpetu, con el carácter necesario que requiere la complejidad de su presente y con mucha actitud, garra, corazón, compromiso, sacrificio, entrega y también juego, desniveló por segunda vez en el tanteador a los 10 minutos y con una distancia de dos goles en el resultado manejó los hilos del partido por intermedio de las cualidades técnicas de Rinaudo, Capurro y el Mellizo. 
   La segunda conquista tripera se originó como consecuencia de una magnifica acción individual de Graf, en la cual recibió el balón dentro del área posicionado de espaldas al arco, aguantó y cuidó la pelota, luego giró, se adelantó unos metros sobre el sector derecho y con un muy buen centro asistió a Capurro, quién libre de marcas conectó el envió y definió con un cabezazo que ingresó sobre el ángulo superior derecho para poner el 2 a 0.  

   El segundo tanto le dio al Lobo la tranquilidad y la calma que precisaba para llevar adelante el resto del partido. Gimnasia pudo haber aumentado todavía más el marcador, de modo que desperdició dos oportunidades netas para marcar. Una fue comandada por Graf y no terminó en el tercer tanto de casualidad, porque el defensor de Banfield despejó a tiempo y mandó la pelota al corner cuando Encina ya se preparaba para ejecutar. La otra chance dilapidada estuvo en los pies de Lucas Castro, que mano a mano con Bologna, definió erróneamente al cuerpo del portero. 
   Por el lado del elenco de Mendez, la producción futbolística del Taladro en la segunda parte fue bastante pobre. Un cabezazo desviado y un remate afuera del juvenil Ferreyra, y un disparo desde media distancia de Jonatan Gómez, fueron las aproximaciones de la visita en este período. 
   Con el resultado prácticamente sellado, hubo tiempo para los lujos, los cambios, las expulsiones y demás. Segundos antes de retirarse de la cancha, Guillermo (apretado sobre la línea del lateral que da a los bancos) le metió un caño de antología, bien de su estilo, al defensor Dos Santos, jugador que sobre el epílogo se fue expulsado por una fuerte infracción al ingresado Jorge Córdoba. 
   Tres puntos vitales, de oro, para Gimnasia, que se reencontró con el triunfo después de siete fechas y alcanzó a Huracán en la tabla de los promedios a falta de cinco partidos para la finalización del torneo. La próxima jornada el Lobo tendrá una parada mucho más complicada de las que viene teniendo semana a semana: se topará frente a Vélez, el líder del Clausura, en condición de visitante. 


Goles: PT 37m. Claudio Fernando Graf (Gimnasia) - ST 10m. Alejandro Rubén Capurro (Gimnasia) -

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