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13 mar 2011

Lanús - Gimnasia LP

SER CONTUNDENTE, CUESTIÓN SIN RESOLVER PARA EL LOBO
   La contundencia sigue siendo un problema sin resolver para Gimnasia. En esta ocasión, en su visita al Sur, el Lobo fue ampliamente superior a Lanús, pero esa superioridad y ese dominio tan claro en el juego no pudo cristalizarlo en goles, y a fin de cuentas se terminó llevando un punto del estadio Granate, que por cómo se dio el trámite del encuentro, al conjunto platense le sirve de poco. El elenco de Cappa elaboró varias situaciones de peligro frente al arco de Caranta, sin embargo, como le viene sucediendo desde el inicio del torneo y desde la temporada pasada, el equipo albiazul aún no ha podido corregir la falta de efectividad en la zona ofensiva.
   A lo largo de los 90 minutos de juego, durante la mayor parte del encuentro el trámite del partido fue favorable a Gimnasia. El conjunto mens sana demostró más audacia y más atrevimiento en búsqueda del triunfo desde el comienzo del match. El Lobo se adueño rápidamente de la posesión del balón y, a través de la movilidad de Neira y los destellos de buen fútbol del Mellizo, se puso el traje de protagonista en la lluviosa tarde de sábado.
   En el primer tiempo, las situaciones de riesgo creadas por la visita frente al arco local tuvieron a Guillermo Barros Schelotto como personaje principal. En la primera aproximación en ataque, luego de un centro del Mellizo, Encina recibió el balón sobre el sector derecho del área chica y remató desviado. En la segunda chance de peligro, tras una gran jugada realizada con Encina, el capitán Tripero definió de cabeza direccionando el balón hacia el palo izquierdo de Caranta y la pelota salió afuera, a escasos centímetros del poste. Y la tercera oportunidad para quebrar el cero estuvo en los pies de Neira, quién no llegó a conectar un certero pase de Guillermo casi sobre la línea de meta.
   Promediando la media hora de juego, se produjo la jugada que terminó siendo la acción más polémica y más discutida del partido. Esa situación se originó tras un tiro libre en favor del visitante ejecutado por el Mellizo, de ese envío Mario Regueiro tocó la pelota con la mano intencionalmente con la finalidad de que el jugador del Lobo no llegase a conectar el balón. El arbitro Sergio Pezotta interpretó que dicha acción ocurrió de manera casual y (erróneamente) decidió no sancionar penal para el equipo albiazul.
   Por el lado de Lanús, poco y nada. Fue muy pobre el rendimiento del dueño de casa en la primera etapa. El conjunto de Schurrer no pudo asentarse en el terreno de juego y además sufrió notablemente la poca participación de su mejor jugador, Diego Valeri, quién no consiguió tomar las riendas del Granate ni tampoco demostrar toda su capacidad y su calidad técnica. La producción ofensiva del local en los 45 minutos iniciales fue ínfima, realmente pequeña. Un disparo desviado de Regueiro fue lo más peligroso del Grana en la primera parte.
   En el complemento, el desarrollo del cotejo no varió demasiado en relación a lo sucedido en el primer tiempo. Gimnasia se mantuvo como el dominador del partido y logró capitalizar y hacerse de la tenencia del balón en procura de alcanzar la ventaja. Sin embargo, a diferencia del capitulo inicial, al Lobo le costó generar jugadas de peligro frente a la valla local. Lanús, en cambio, dejó en claro su postura de salir de contraataque y mediante esa vía se encontró con tres chances que de haberlas concretado hubiesen cambiado el resultado final. En la primera, un potente remate desde afuera del área de Silvio Romero salió apenas afuera, muy cerca del palo izquierdo del arquero. Y en la segunda y tercera oportunidad, Regueiro desperdició dos chances inmejorables en dos mano a mano frente a Sessa, en las cuales en ambas ocasiones el Gato respondió con firmeza y evitó la caída de su valla. Después de ese bajón que le tocó atravesar, los dirigidos por Cappa volvieron a estabilizarse y se reacomodaron defensivamente.
   Los 15 minutos finales adquirieron un ritmo de juego vertiginoso, y en ese lapso de tiempo Gimnasia demostró mucho más sus ansías por el triunfo. Y esa actitud y esa propuesta mens sana derivaron en la chance de gol más clara que tuvo la visita a lo largo de todo el encuentro. El autor intelectual de esa jugada fue Juan Neira, quién con una gran maniobra individual habilitó al ingresado Castro, que asistió de cabeza al relevo Pacheco, que posicionado a la altura del punto penal, increíblemente remató hacia al cuerpo del arquero y malogró una ocasión inmejorable.
   Punto con sabor a poco para Gimnasia. El conjunto de Cappa demostró un correcto funcionamiento colectivo pero sigue sin ser eficaz en el arco rival y no consigue concretar todas las situaciones de peligro que genera. El lado positivo de este empate para el Tripero es que pudo mantener su propio arco en cero, a pesar de que los desacoples defensivos (sobre todo por el sector del lateral Rieloff) siguen existiendo. La igualdad en cero con Lanús tendrá un valor mucho más grande si Gimnasia obtiene una victoria en la próxima fecha ante Tigre, ya que esta unidad le sirve para sumar y nada más, porque el triunfo de Olimpo frente a All Boys lo obliga a quedarse alojado en zona de descenso directo junto a Quilmes, al menos hasta el siguiente partido, cuando la pelota vuelva a girar y los equipos comprometidos en la zona caliente de los promedios roten sus posiciones según los resultados que obtengan.

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