LA EFECTIVIDAD DE ESTUDIANTES DEJÓ SIN NADA A UN TIMORATO GIMNASIA

Estudiantes volvió a cantar victoria en el derby de la ciudad. En la edición 151 del clásico platense, el Pincha venció a Gimnasia por 2 a 0 y de esta manera estiró a 8 partidos la diferencia en el historial (53 festejos albirrojos contra 45 albiazules). Gastón Fernández y Enzo Pérez, de penal, convirtieron los tantos del León, ambos en el segundo tiempo. Cabe destacar que, como en el enfrentamiento del torneo pasado (al cual solo asistió la parcialidad rojiblanca), este encuentro se jugó con público local, es decir, únicamente con hinchas de Gimnasia, y además tuvo lugar en el renovado Estadio Ciudad de La Plata, que volvió a abrir sus puertas después de un período de tiempo cerrado por refacciones.
En cuanto al trámite del juego, el partido careció casi en su totalidad de un ritmo constante, frenético, que marcase el desarrollo del cotejo. Ni siquiera los goles de Estudiantes incrementaron la velocidad y la dinámica del encuentro, de modo que tras el segundo gol del Pincha, el clásico se terminó literalmente en esa conquista.
Durante los primeros minutos de juego, la intención de Gimnasia fue la misma que el Lobo venía demostrando las fechas anteriores: adueñarse de la posesión del balón lo más rápido posible. Los 20 minutos iniciales dejaron en evidencia a un conjunto mens sana con la tenencia de la pelota en su poder, con la cual gracias a la buena intervención de Juan Neira, el elenco de Cappa generó tres ocasiones de peligro frente al arco defendido por Orión. Sin embargo, la primera posibilidad que tuvo el Tripero para quebrar el cero fue a través de un cabezazo desviado de Masuero, tras un córner desde la derecha del Mellizo Barros Schelotto. Pero cuando Neira se puso el traje de protagonista, Gimnasia sacó a relucir su mejor carta: la ofensiva.
Por obra de la habilidad y la inteligencia del hábil número diez, el Lobo tuvo tres posibilidades claras para ponerse en ventaja. En la primera, luego de un gran pase entre líneas, Neira asistió a Córdoba, quién envió el balón al fondo de la red pero el gol no fue convalidado debido a que el lungo delantero se encontraba en posición adelantada. En la segunda jugada, Neira realizó una estupenda maniobra individual y habilitó, con un certero pase, nuevamente a Córdoba. El delantero ex Unión de Sta. Fe tardó demasiado en efectuar el remate y perdió el duelo con el arquero en un mano a mano inmejorable. La tercera y última creación de Neira tuvo como destinatario a Cesar González, quien increíblemente sólo y sin marcas dentro del área, se "durmió" y desperdició una chance potable para anotar.
Por el lado de Estudiantes, el conjunto de Berizzo demostró un orden y una seguridad en la zona defensiva y en el mediocampo, que la pudo plasmar después de los primeros 20 minutos de juego. Después de ese período de tiempo en el cual Gimnasia denotó una leve superioridad, el Pincha re-estabilizó su táctica, recuperó la posesión del balón y mediante una postura de contraataque claramente delimitada puso en aprietos a la valla defendida por Sessa. De esa forma, el León se acercó dos veces al terreno adversario y en ambas aproximaciones encendió la alerta en la defensa rival. En la primera, tras una jugada comandada por Enzo Pérez, Pablo Barrientos recibió la pelota sobre la puerta del área y remató por arriba del travesaño. En la segunda, Gastón Fernández no alcanzó a conectar del todo un buen pase de Barrientos y Sessa desactivó el peligro con una rápida respuesta.
En el complemento, Gimnasia salió desconcentrado a disputar la etapa final y esa desconcentración la terminó pagando muy caro, de modo que incidió notablemente en el resultado. A los 6 minutos, tras un pelotazo de Desábato desde el fondo, Gastón Fernández aprovechó a la perfección la "siesta" de Agüero y Sapetti, el error fatídico de la defensa mens sana, capitalizó el balón en posición habilitada, se fue mano a mano con Sessa y con un certero remate cruzado al palo derecho del arquero, puso el 1 a 0 para la visita ante la mirada atónita de todos los gimnasistas presentes en el estadio.
Ante la desventaja, el conjunto de Cappa se desesperó y nunca encontró los caminos para lograr la igualdad, ni siquiera pudo elaborar situaciones de peligro frente a Orión. Para colmo de males para el Lobo, su técnico decidió sacar del campo de juego a Neira (el jugador más peligroso y el que mejor había rendido hasta ese momento del match). En reemplazo del diez tripero ingresó Encina, pero la salida del juvenil de Azul perjudicó claramente al team azul y blanco en lo que respecta a la elaboración de juego. De esa falencia, el Pincha tomó nota y con el correr de los minutos fue manejando el partido a su antojo, jugando inteligentemente con los nervios y la desesperación de un rival sumido en el desconcierto. Y a los 38 minutos, el León dio el golpe de gracia y selló definitivamente el resultado del encuentro. En una jugada que parecía no ocasionar ningún tipo de riesgo, Estudiantes se encontró con un penal cometido por Masuero luego de un pelotazo cruzado desde el terreno albirrojo al área local. El defensor del Lobo, en su afán por despejar el balón, al no llegar a conectar de cabeza, increíblemente metió un manotazo que derivó en la pena máxima. El encargado de la ejecución fue Enzo Pérez, quién con un potente disparo estiró la diferencia en el marcador. Con el 0-2, Gimnasia esbozó una pequeña, ínfima reacción con un remate cruzado desviado de Cesar González y con una jugada individual de Encina que careció de profundidad. Estudiantes también pudo haber aumentado la ventaja con algunas llegadas nítidas, pero el relevo Leandro González falló a la hora de definir.
Dura derrota para Gimnasia, que sigue ubicado en zona de descenso directo, no consigue ganar en condición de local y además perdió nuevamente un clásico, en el cual en la previa tenía muchos puntos a su favor, entre los más destacados: la ausencia de Verón en su adversario, y quizás el componente más destacado: jugó con todo su publico a favor. Con este serio traspié, queda completamente en evidencia más que nunca el refrán "los de afuera son de palo". La gente juega su papel en la tribuna, no adentro del terreno de juego, lugar en el que claramente los "pingos" se vieron en la cancha.
Importante triunfo para Estudiantes, que si bien no vislumbra con su juego como lo hacía antes, sigue por la senda victoriosa en los clásicos y en el Estadio Ciudad de La Plata (de los 9 cotejos que jugó allí con Gimnasia, ganó en 7 oportunidades e igualó en las otras dos). La efectividad, la contundencia y la eficacia, son junto con la solidez defensiva y la solvencia táctica, los pilares de este equipo. Además, con los tres puntos el Pincha trepó a los primeros puestos de la tabla y vuelve a pisar fuerte en el torneo local.
Goles:ST 6m. Gastón Fernández (Estudiantes) - Enzo Nicolás Pérez -de penal- (Estudiantes)
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