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21 ago 2012

Huracán - Gimnasia LP


SI NO SE SUFRE NO VALE, LOBO
   En un partido plagado de emociones y con muchos goles en el marcador, Gimnasia venció a Huracán por 4 a 2 en su visita a Parque Patricios. Luego de un primer tiempo bastante irregular, el Lobo mejoró notablemente en la segunda etapa y con carácter, actitud, entrega, pasajes de buen juego por momentos y sobre todo con una buena dosis de contundencia logró superar al conjunto Quemero y cosechó su segunda victoria en el torneo. Todos los goles aparecieron en el complemento. Por el lado del equipo albiazul convirtieron Osvaldo Barsottini (en dos oportunidades), Luis Peralta y Facundo Pereyra. Daniel Vega y Cristian Piarrou (en contra de su propia valla) marcaron los tantos del elenco dirigido por el Chulo Rivoira.
   Tuvo que sufrir hasta el final el elenco de Pedro Troglio. En la primera mitad, el conjunto local tuvo un mejor rendimiento que el visitante e inclusive lo demostró con las ocasiones de peligro generadas frente al arco local. En el segundo período, el cuadro Mens Sana evidenció un claro progreso en cuanto a su desempeño y además explotó una cualidad que la tenía olvidada: la efectividad. El Lobo capitalizó al máximo las intervenciones que tuvo en ataque y la mayoría de las chances de riesgo con las que contó sobre campo rival terminaron en conquistas. Aunque por un infortunio de Piarrou (marcó un tanto en contra) a falta de cinco minutos para el epilogo del cotejo, Gimnasia padeció ese descuento del Globo enormemente y recién sobre el cierre del match pudo asegurarse el triunfo y llevarse los tres puntos para La Plata.
   Durante el capítulo inicial el conjunto platense tuvo un mejor comienzo, un arranque que vislumbraba una actuación prometedora. En los primeros diez minutos del encuentro, el Lobo tuvo la posesión del balón en su poder y mediante la movilidad de Mussis, las proyecciones de Oreja y Cabrera y la velocidad y la presencia activa de Peralta en la ofensiva, el trámite del partido aparentaba un panorama alentador, promisorio para el elenco albiazul. Sin embargo, pasados los diez minutos, el dueño de casa empezó a emparejar el desarrollo y las acciones del juego y también logró inquietar a Monetti con dos situaciones nítidas para quebrar el cero.
   A los 11 minutos, tras un córner desde la derecha ejecutado por Bussé, Barrales le ganó en las alturas a su marcador pero su cabezazo al palo derecho del arquero fue contenido por el Uno gimnasista. Dos minutos más tarde, nuevamente luego de un centro de Bussé proveniente desde el sector derecho, Vega alcanzó a puntear la pelota y le cambió levemente la trayectoria: el esférico fue hacia el medio del arco y Monetti respondió de gran manera al despejar el balón hacia un costado.
   A los 23 minutos se originó la primera y única llegada real, concreta de peligro que tuvo Gimnasia a lo largo de este período. Dicha maniobra se produjo a través de un cabezazo de Matías Quiroga, que obligó a Islas a despejar la pelota al tiro de esquina. A los 28 minutos, Huracán intentó vulnerar a la visita con un tiro libre ejecutado por Gonzalo Martínez que salió por arriba del travesaño. La réplica del Tripero surgió a los 35  minutos con un un remate desviado de Licht. Un minuto después, el Quemero estuvo cerca de romper la paridad con un potente disparo de Battaglia desde media distancia que fue desactivado al córner por Monetti de un modo providencial.
   El complemento fue por lejos la etapa más destacada, entretenida, dinámica y emotiva del partido. Los goles le brindaron otro color, otra tónica al encuentro y le otorgaron un mayor frenetismo y un ritmo vertiginoso, todos éstos factores que brillaron por su ausencia en el primer tiempo por impericia y por falta de ideas de ambos conjuntos.
   El Lobo salió a disputar la segunda mitad con otra actitud, convencido por completo del objetivo que debía cumplir. Con sacrificio, con orden, con equilibrio, con paciencia, con ratos de buen fútbol y sobre todo con eficiencia, logró ponerse en ventaja, estiró la diferencia posteriormente y – a pesar de que tuvo sufrir más de la cuenta- aseguró la victoria en la última jugada del cotejo.
   El segundo tiempo arrancó con todo. A los 2 minutos, el local pisó campo adversario con un remate desviado de Danelón. Un minuto más tarde, el Mens Sana tuvo una posibilidad para ponerse en ganancia por intermedio de Cabrera, aunque el cabezazo del volante fue débil y fue resuelto por Islas sin inconvenientes.
   A los 7 minutos llegó el primer grito albiazul. Tras un remate cruzado de Cabrera sobre la franja derecha del área, que derivó en una “asistencia” a Blengio, el balón cayó en los pies del defensor (que se encontraba en posición adelantada) y el ex Tigre – que se encontraba casi sobre la línea de meta- remató con el arco desguarnecido y la pelota dio en el travesaño y quedó boyando a la altura del área chica. Rápido de reflejos, Barsottini capturó el rebote en el poste y con un toque justo mandó la pelota al fondo de la red y puso arriba al visitante en el resultado. Pero…
   Le duró muy poco la alegría al team platense. Cuatro minutos después, el Globo igualó el partido.
   A los 11 minutos, Daniel Vega superó en la marca a Blengio y con un certero cabezazo al ángulo superior izquierdo de Monetti empató el encuentro en el Tomas Adolfo Ducó.
   Promediando los 17 minutos, el Quemero tuvo la chance de pasar al frente en el tanteador tras una salida en falso de Monetti luego de un tiro libre, pero el remate de Minici se fue por encima del travesaño. A los 18 minutos, el árbitro Silvio Trucco omitió una evidente infracción de Mancinelli a Peralta dentro del área e increíblemente no sancionó penal en esa jugada.
   A los 20 minutos Gimnasia volvió a festejar de la mano de Barsottini. Luego de una excelente ejecución de Cabrera de un envío desde la franja derecha, el ex Instituto le ganó a su marcador y con un potentísimo cabezazo al palo izquierdo del portero, doblegó la resistencia de Islas y posicionó otra vez al Lobo arriba en el marcador.
   Con el triunfo parcial, el conjunto de Troglio aprovechó las imprecisiones y las desconcentraciones del anfitrión de mitad de cancha hacia atrás y obtuvo un rédito muy grande: el tercer gol.
   Aunque previo a la tercera conversión, Islas desvió al córner un fuerte remate de Peralta que suponía alto riesgo para la valla local.
   Y a los 24 minutos, el hábil delantero colombiano tuvo su revancha. Luego de una loable intervención de Licht en ataque, Quiroga habilitó a Peralta con un pase sutil. El joven atacante recibió el balón y con un fortísimo disparo desde media distancia venció a Islas, quién tuvo cierta complicidad en la conquista debido a que su respuesta fue defectuosa al intentar neutralizar el remate.
   Desesperado y desorientado por la situación desfavorable, Huracán atinó a ir en búsqueda de un descuento con más ganas que fútbol, con más empuje que ideas, con más ímpetu que claridad. Y en siete  minutos, el elenco de Parque Patricios contó con tres llegadas directas al arco rival. La primera fue a través de un tiro libre desviado de Battaglia. La segunda se originó por intermedio de un remate desviado de Gonzalo Martínez. Y la tercera fue la que llevó más peligro al equipo mens sana, ya que finalizó con una salvada al córner de Blengio justo a tiempo a un remate de Oviedo.
   Era muy riesgosa la postura que estaba tomando Gimnasia en ese entonces, más allá de que se encontraba con dos tantos de ventaja en el marcador. El Lobo había perdido casi por completo la tenencia de la pelota y estaba cada vez retrasado en el terreno.
   Y de tanto ir, el Globo se topó con el ansiado descuento: a los 40 minutos, en una jugada desafortunada para el Tripero, en su afán por despejar el balón, el ingresado Cristian Piarrou derrotó a Monetti con un cabezazo que se metió por el ángulo superior izquierdo del guardavalla.
   Los minutos finales fueron de extrema tensión para el equipo albiazul, de puro sufrimiento. Un gol de Huracán amenazaba derribar todo lo bueno que había realizado y también hubiese empañado la correcta actuación que exhibió el cuadro platense (en especial, en la segunda parte).
   Y a los 44 minutos, Benavidez (que reemplazó a Cuevas) tuvo una chance inmejorable para liquidar el pleito y ratificar el triunfo visitante. Sin embargo, el lateral perdió en el mano a mano con Islas y su disparo fue desviado hacia un costado por el experimentado arquero.
   El nerviosismo de Gimnasia no cesaba: a los 46 minutos Barrales mandó la pelota al fondo del arco, pero su maniobra fue anulada debido a que tocó el balón con la mano en lugar de cabecearlo. Y en la última acción del partido, el Lobo dejó el padecimiento de lado y definió el match en su favor.
   A los 49 minutos, tras un estupendo pase de Mussis, el ingresado Pereyra tomó totalmente desarmada a la defensa del Globo y con el balón en su poder avanzó hasta la puerta del área y se encontró mano a mano con Islas. Allí, Pereyra intentó gambetearlo y no pudo, pero con un movimiento técnico oportuno lo dejó desairado y con toque sin demasiada fuerza pero bien direccionado marcó el cuarto gol albiazul, el segundo en su cuenta personal desde que arribó al club y le puso la firma al festejo triunfal de Gimnasia en terreno ajeno.
   Con puntaje ideal (dos victorias en igual cantidad de fechas), el conjunto de Troglio recibirá en la próxima jornada a Banfield en el Bosque, con día y horario a confirmar.

 Goles: 7'ST Osvaldo Barsottini (GELP), 11'ST Daniel A. Vega (Hu), 20'ST Osvaldo Barsottini (GELP), 24'ST Luis Peralta (GELP), 40'ST Cristian Piarrou (EC) (GELP), 49'ST Facundo Pereyra (GELP).

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