UN TRIUNFO PARA AQUIETAR LAS AGUAS

El Lobo necesitaba de una victoria para recuperar la confianza tras la derrota ante Boca Unidos la fecha pasada. Y la consiguió. Con una actuación sólida y un buen desempeño colectivo durante gran parte del encuentro, Gimnasia venció 2 a 0 a Almirante Brown con goles de Pablo De Blasis y Leonel Altobelli, uno en cada etapa. Con este triunfo, el conjunto platense llegó a los 49 puntos en la tabla de posiciones.
Lo trabajó de principio a fin al partido el equipo albiazul. Si bien la primera conquista se produjo de manera fortuita, netamente azarosa; a partir de la apertura del marcador el elenco de Troglio comenzó a dominar casi con exclusividad las acciones del juego y mejoró su performance notablemente.
Previo a la conversión "afortunada" que lo puso en ventaja al Tripero, el dueño de casa ya había contado con dos chances para ponerse en ganancia, y en ambas tuvo a Choy González como el autor/asistidor de las ocasiones de riesgo frente al arco defendido por Monasterio. En la primera, el atacante uruguayo dejó en el camino a un adversario con una buena maniobra individual y con un estupendo pase entre líneas habilitó a De Blasis, quién posicionado sobre el borde derecho del área sacó un remate cruzado que fue despejado al córner por el arquero visitante, que respondió de gran forma. En la segunda oportunidad, tras un centro justo y preciso de Choy, Altobelli no pudo impactar el balón de un modo óptimo y su débil cabezazo concluyó en las manos del portero. Pero, inesperadamente, el cuadro Mens Sana iba recibir un "regalo", un obsequio propio del juego en conjunción con un guiño de la suerte...
A los 28 minutos, Gimnasia se encontró con el gol gracias a una verdadera carambola. En una acción totalmente aislada y que no suponía peligro ni aparentaba ser una posibilidad para marcar, el Lobo se topó con un tanto inusitado, insólito por su generación: el volante Sergio Meza Sánchez en su afán por despejar el balón sobre la puerta del área ante la marca y la presión de De Blasis, remató el balón sobre el cuerpo del jugador albiazul. La pelota tomó un raro efecto y realizó una extraña parábola que descolocó a un sorprendido Monasterio y concluyó en el fondo de la red.
¿Y el conjunto de Isidro Casanova? El elenco dirigido por Blas Giunta tuvo un arranque prometedor, pero poco a poco fue perdiendo protagonismo en el terreno y se terminó diluyendo por completo tras el gol del local. La Fragata no generó ninguna situación clara de peligro en la primera etapa. Por momentos se apoderó de la tenencia de la pelota (con muy buen criterio de sus mediocampistas para el traslado y la circulación del esférico), aunque careció de profundidad y de ideas para sacar provecho en el resultado, ya que las aproximaciones del Mirasol siempre derivaron en centros sin destino o sin receptor fijo que concretara las jugadas.
En el complemento, con el resultado a su favor, el equipo de Troglio adoptó una postura más conservadora y apostó a jugar de contraataque. Si bien el elenco visitante capitalizó la posesión del balón durante mayor tiempo en el segundo período, solamente pudo elaborar una ocasión de riesgo frente al arco de Monetti. Pero que haya sido la única aproximación nítida de riesgo no significa que no haya inquietado al Tripero, ya que en esa situación Almirante estuvo muy cerca de alcanzar la igualdad cuando el cotejo lo ganaba el anfitrión por la mínima diferencia. A los 39 minutos del segundo tiempo, el team aurinegro estuvo a punto de lograr el empate: tras un córner desde el sector izquierdo, el defensor Federico León superó a su marcador en las alturas y su cabezazo se fue desviado pero a escasos centímetros del palo derecho del guardavalla gimnasista.
Gimnasia contó con tres situaciones para estirar la distancia en el tanteador antes del golazo de Altobelli sobre el epílogo del match. En todas agarró desacomodado y desordenado defensivamente a su rival, que dejaba huecos notorios y espacios libres en su búsqueda de la paridad. Las salidas rápidas de contra de la mano de Cabrera y De Blasis le permitieron al Lobo explotar las bandas y aprovechar las grietas que empezaba a exhibir el visitante. La primera de las tres opciones que tuvo el elenco albiazul para estirar la diferencia en el marcador estuvo en los pies de Capurro, quién recibió el balón posicionado en la puerta del área y cerró la jugada con un remate por arriba del travesaño. Las otras dos acciones no alcanzaron a ser conectadas por Choy y Altobelli tras sendos centros de Matías García.
Los minutos pasaban, el cotejo se encaminaba hacia el final y el resultado seguía abierto. El equipo de Giunta continuaba con sus avances e intentaba con más ganas que fútbol, con más empuje que claridad ir en procura de la igualdad. El dueño de casa esperaba agazapado (peligrosamente y demasiado atrás) acertar una contra para liquidar el pleito. Y se le dio.
A los 43 minutos, Altobelli recibió la pelota afuera del área y con el balón en su poder realizó una excelente maniobra personal en la que dejó desairado a un defensor adversario y sobre el corazón del área sacó un fortísimo disparo que vulneró la resistencia de Monasterio y aseguró la victoria del Mens Sana a falta de dos minutos para la finalización del encuentro.
Mendoza será el destino inminente de Gimnasia. Allí el elenco platense enfrentará a Independiente Rivadavia el próximo sábado a las 11hs en el marco de 33º fecha del torneo de la B Nacional.
Goles: 29'PT Pablo De Blasis (GELP), 43'ST Leonel V. Altobelli (GELP).
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