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23 feb 2012

Gimnasia LP - Rosario Central

UN TRIUNFO "CANALLA" Y FUNDAMENTAL 
   No apto para cardíacos. Así fue el desenlace del encuentro en el Bosque. En un partido plagado de condimentos, signado por una jugada polémica que determinó el resultado final y marcado por expulsiones, Gimnasia venció a Rosario Central por 1 a o con un tanto de Damián Macaluso -de penal- a los 41 minutos del segundo tiempo. Sin esperarlo, el Lobo recibió un "regalo" increíble del árbitro Luis Álvarez, quién sancionó una infracción inexistente de Valentini a Altobelli dentro del área a falta de cinco minutos para el epílogo del match. En cuanto a las tarjetas rojas, fueron dos para cada bando y todas en la segunda etapa. Por el lado Mens Sana, Capurro y Vittor (¡que estuvo menos de un minuto en cancha!) se retiraron del campo de juego antes de tiempo; mientras que en la visita Rivarola y Valentini también sufrieron el cartón anaranjado por parte del juez. 
Ganó un cotejo esencial el conjunto de Troglio, de esos que marcan un quiebre, de esos que tienen un valor muy alto y alcanzan una gran importancia.
   Aunque en el último cuarto de hora el trámite del match se desvirtuó por completo con las cuatro expulsiones y el penal insólito para el Tripero, tuvo lugar un partidazo en 60 y 118, con pasajes de muy buen juego y con momentos de ritmo frenético. 
El primer tiempo fue un deleite para los ojos del espectador, porque si bien las desconcentraciones y las falencias defensivas fueron excesivas en los dos equipos, gracias a eso el partido adoptó un dinamismo y una agilidad imparable, de modo que ambos elencos intercambiaban constantemente el "golpe por golpe", es decir, una aproximación en ataque del local era sucedida por una contraofensiva del visitante y viceversa. 
   Los primeros 15 minutos fueron favorables a Gimnasia en cuanto a mayor posesión del balón y ocasiones de gol. Sin embargo, dentro de ese lapso propicio para el dueño de casa, fue el Canalla quién contó con la primera situación neta para marcar a través de un cabezazo desviado de Carrizo que pasó muy cerca del palo derecho del arquero. Después de esa acción, el Lobo reaccionó y tuvo tres chances claras para ponerse en ventaja. Las dos primeras situaciones estuvieron vinculadas debido a que ambas fueron producto de una misma jugada. En la primera, Magallán les ganó a todos en las alturas y cabeceó con potencia hacia la red, pero justo sobre la línea de meta Paulo Ferrari salvó la caída de su valla y despejó el peligro hacia un costado con otro cabezazo. De ese despeje provino la segunda opción de riesgo para el anfitrión, ya que tras un buen centro de Cabrera, Vizcarra le ganó a su marcador y con un estupendo testazo casi rompe la paridad aunque la pelota se fue por arriba del techo del arco. Y la tercera situación estuvo en los pies de Cabrera, quién estrelló un remate en el travesaño con una magnífica ejecución de un tiro libre. 
   La última media hora del primer tiempo fue de dominio absoluto del elenco de Pizzi. El conjunto rosarino se adueño de la tenencia del balón con Jesús Méndez como estandarte, se adelantó considerablemente en el terreno y aprovechó la velocidad de Antonio Medina en ofensiva para vulnerar y desequilibrar al Tripero con desbordes (a Piarrou, de flojísimo nivel) por el sector izquierdo. Como consecuencia del marcado progreso que evidenció el team visitante, el Canalla elaboró dos opciones netas de gol para quebrar el cero. Y las dos situaciones tuvieron como protagonista al mismo jugador: Gonzalo Castillejos. En la primera chance, tras un centro de Carrizo desde el carril derecho, Castillejos sin marca alguna definió con un fortísimo cabezazo a quemarropa que Monetti desvió al corner con gran solvencia. En la segunda oportunidad, Medina superó con facilidad a Piarrou y asistió a Castillejos, que se encontraba en soledad casi sobre el punto penal y remató con precisión pero sin demasiada potencia. Monetti nuevamente volvió a responder de gran forma y tapó el disparo con su pierna derecha hacia un costado. 
   Gimnasia terminó la primera etapa con una imagen deslucida, opaca. Central era la contracara, de modo que concluyó la parte inicial mucho mejor que su rival y sabiendo que se pudo haber ido en ganancia al descanso. 
   El complemento fue un bodrio, un verdadero dolor de ojos. La segunda mitad fue totalmente opuesta al primer capítulo. El desarrollo del partido se dio de manera lenta, sin vértigo, sin situaciones frente a los arcos y sin sorpresas... hasta el final. 
   Ambos equipos disminuyeron su producción futbolística y ninguno de los dos pudo repetir los destacados rendimientos que habían tenido en diferentes períodos de la primera parte. Si bien tanto Troglio como Pizzi realizaron cambios ofensivos con claras intenciones en búsqueda de la victoria (ingresaron Altobelli y A. Ruiz por el lado albiazul; Biglieri y Monje saltaron a la cancha en el conjunto rosarino), las variantes que implementaron los técnicos no surtieron el efecto necesario para modificar el destino errante que tenía el encuentro. Sin embargo, en el último cuarto de hora la tensa calma que se percibía en el estadio se rompió y el panorama del partido no volvió a ser el mismo. 
   A los 29 minutos, tras un foul a A. García, "Pirulo" Rivarola recibió la segunda amonestación y se fue expulsado dejando a Central con un jugador menos. La superioridad numérica no le duró demasiado a Gimnasia, ya que tres minutos más tarde Capurro vio la tarjeta roja tras darle un codazo a Medina, cuando el atacante de la visita ya le había quitado la pelota. Pero las expulsiones no concluirían ahí... 
   A los 35 minutos, el ingresado Sergio Vittor se anotó en el Record de los Guinness de la historia del fútbol argentino... En el segmento negativo, obviamente. El volante central le cometió una fuerte infracción a Biglieri y el áribitro Álvarez le mostró inmediatamente la tarjeta roja. Insólito lo del ex Independiente, que entró y estuvo menos de sesenta segundos en cancha. Con la expulsión de Vittor, explotó de ira el cuerpo técnico local y Troglio -sobresaltado y completamente nervioso- también debió irse a los vestuarios con Capurro y Vittor. 
   Cuando el desconcierto, el enojo, la ira y la desazón por las bajas de dos players en menos de cinco minutos comenzaban a pesarle a Gimnasia, el Lobo se topó con un obsequio del cielo... mejor dicho del encargado de impartir justicia en el cotejo: el colegiado Álvarez. A los 42 minutos, en una jugada que parecía intrascendente, tras un pelotazo desde el fondo albiazul, Valentini fue cubriendo la pelota ante la embestida de Altobelli. Cuando ambos estaban ingresando al área (los dos se venían sujetando del pantalón y la camiseta), Luis Álvarez sancionó un penal inentendible, digno de un guión de un film de ciencia ficción. Ante esta hilarante decisión del juez, todos los jugadores de Central protestaron el fallo y el Canalla volvió a salir perjudicado: Valentini se fue expulsado tras discutir con vehemencia e insultar al referí y dejó al team rosarino con 9 hombres. 
   Macaluso se hizo cargo de la pena máxima y con un potente y certero disparo alto al medio del arco, puso arriba a Gimnasia y le puso la firma al único tanto del encuentro. 
   Logró un triunfo de oro el Lobo, un festejo de suma relevancia, sobre todo por la magnitud del adversario y por la importancia de los tres puntos, que lo arriman, que lo acercan un poco más a los puestos de vanguardia de la tabla. Entonado por la victoria ante la Academia rosarina, el elenco Mens Sana visitará el próximo viernes a las 17hs a Patronato en un cotejo perteneciente a la 22º fecha del torneo de la B Nacional. 

Goles: 41'ST Damián Macaluso (GELP).

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