VOLVIÓ TROGLIO, SE ENCENDIÓ EL TURBO Y REGRESÓ LA ALEGRÍA AL BOSQUE

Le hizo bien el cambio de aire a Gimnasia. La salida de Ingrao descomprimió el clima de malestar y desconcierto, y la llegada de Pedro Troglio surtió el efecto esperado, el buscado: el de "salir de perdedor". Los jugadores albiazules recuperaron la fortaleza anímica y dieron claras muestras de recuperación desde lo demostrado en el campo de juego. El Lobo denotó otra actitud, otra imagen (positivas por cierto), otra disposición para enfrentar a su rival. Y esa nueva mentalidad quedó evidenciada ante el conjunto jujeño y le permitió conseguir el triunfo luego de una seguidilla de cuatro derrotas consecutivas. La gran actuación de Pablo De Blasis (con asistencia incluida en el gol) fue el factor clave que le posibilitó al Tripero quedarse con los tres puntos. Gonzalo Vargas convirtió el único tanto del cotejo a los 14 minutos del segundo tiempo.
El saldo negativo de la victoria para el Mens Sana se produjo sobre el final del match: a los 39' de la segunda etapa, Sergio Vittor se fue expulsado por doble amonestación, y una vez concluido el partido, el uruguayo Macaluso recibió la segunda amarilla por intercambiar camisetas con un futbolista de la visita y por ende, fue informado sobre su expulsión. Pero no sólo el local sufrió la perdida de soldados, el equipo norteño también padeció la tarjeta roja: en la última jugada del encuentro el defensor Guillermo Franco vio el cartón colorado de manera directa luego de haberle cometido una dura infracción a Líber Quiñones.
En la previa, ambos elencos llegaban a este encuentro con panoramas claramente opuestos, con realidades muy diferentes. El conjunto de Salvador Ragusa venía de vencer a Defensa y Justicia en Jujuy y si lograba ganarle al Lobo quedaba en zona de ascenso directo junto a Instituto. Por el lado de Gimnasia, la situación era totalmente distinta. El team albiazul arrastraba cuatro caídas al hilo y su rendimiento había sido muy flojo en esas presentaciones, para colmo se topaba con un equipo visitante que llegaba en alza a La Plata. Pero contaba con un condimento especial este cruce, que era el retorno de Peter, de Pedrito, a la conducción técnica del dueño de casa.
Fue de trámite parejo el desarrollo del capítulo inicial, aunque en esa tónica de partido equilibrado, trabado y muy disputado, Gimnasia alcanzó a ser levemente superior a su adversario. En este sentido, la movilidad, la interacción y la participación activa de De Blasis fue determinante para la elaboración del juego y para que el Lobo comenzará a capitalizar la posesión del balón. Si bien las situaciones de peligro frente al arco defendido por Crivelli no fueron demasiadas, las dos veces que el Tripero pisó el acelerador contó con dos ocasiones claras para romper con la paridad. En la primera, luego de un buen desborde y un centro preciso de Chaves desde el sector izquierdo, Casco no llegó a conectar el esférico y la acción terminó en un saque de arco. En la segunda (de mucho más riesgo que la anterior), tras un envío desde un tiro libre sobre el borde derecho, Sergio Vittor le ganó la posición a su marcador en el área y peinó la pelota, que se estrelló en el palo izquierdo del arquero y se fue por la línea de fondo.
El homónimo jujeño también tuvo dos posibilidades potables para ponerse en ventaja. La primera aproximación fue con un potente remate de Chitzoff que Monetti despejó espectacularmente al córner. Y la segunda, se originó a través de un cabezazo desviado de Pablo Saucedo, que se fue a escasos centímetros del palo.
En el conteo de llegadas, ambos equipos se fueron al descanso igualados. Pero en referencia a lo realizado por cada uno en la primera parte, Gimnasia dejó la impresión de "haber hecho un poco más" que su oponente debido a que tuvo en su poder la tenencia del balón durante mucho más tiempo que su rival y porque encontró en Pablo De Blasis a ese generador de fútbol, a ese clarificador, a ese simplificador que tanto buscaba y necesitaba. También porque halló en Jonatan Chaves una alternativa plausible y viable para "abrir" la cancha y consiguió en Cristian Piarrou (que progresó notablemente en relación a las deslucidas actuaciones de encuentros anteriores) la solidez y la seguridad en la marcación para neutralizar los avances de los dirigidos por Ragusa.
Y esa renovación, ese viento de cambio que representaba el desembarco de Troglio, quedó evidenciado con la performance del equipo en la primera mitad pero además se vio reforzado con el mensaje, con la postura, con el atrevimiento, con el buen tino en la toma de decisiones del técnico desde el banco: a los 37 minutos Milton Casco sufrió un fuerte golpe en la cabeza -que le provocó un corte en su cuero cabelludo- tras chocar con un rival y debió retirarse del terreno. En su reemplazo, el entrenador mandó a la cancha al delantero uruguayo Líber Quiñones para que conformara la dupla de ataque con su compatriota Gonzalo Vargas. Toda una señal del DT, que con esa modificación, dejaba bien claro el objetivo que tenía el Lobo en el cotejo: el Triunfo.
En el complemento, Gimnasia salió aún más decidido y convencido en búsqueda de la victoria. Y a los pocos minutos de iniciada la segunda etapa, el Mens Sana dilapidó una opción inmejorable para ponerse arriba en el marcador: tras una buena pared con Vargas, Quiñones recibió el pase de su compañero con todo el arco de frente, a su disposición, y remató violenta pero defectuosamente por arriba del travesaño. Y en la segunda intervención en ataque del segundo período, el Lobo no perdonó.
A los 14 minutos, luego de un formidable pase de De Blasis, Vargas dominó el balón posicionado sobre la franja derecha del área grande, se adelantó unos metros con la pelota en movimiento, se acomodó y sacó un fortísimo disparo al ángulo superior izquierdo de Crivelli, quién alcanzó a rozar el balón con sus puños pero no pudo impedir que la pelota ingresará en el arco. Después de tanto esperar, de goles errados y de performances irregulares, el atacante charrúa quebró su racha negativa y la de Gimnasia y prendió el Turbo en el Bosque.
De todas maneras, fiel a su historia, el conjunto albiazul volvió a sufrir rápidamente. Un minuto más tarde de la conquista de Vargas, los jujeños estuvieron muy cerca de estampar la igualdad con una jugada que tuvo como protagonista al ex Estudiantes Marcos Pirchio. El rubio centrodelantero aprovechó un error en el despeje de Macaluso y quedó mano a mano con Monetti pero se apresuró en la definición y cerró la maniobra con un remate desviado sobre el palo izquierdo del portero.
Con Pablo De Blasis como la manija del equipo y con Vittor y Chaves colaborando en el traslado y en la circulación del balón, el Lobo se fue "tranquilizando" en el partido mostrándose equilibrado, ordenado y sin vacilaciones de mitad de campo hacia adelante. Incluso pudo haber estirado la diferencia con un potente disparo de Alejandro Capurro que dio en la base del palo.
La distancia en el tanteador era mínima, ínfima y los miedos del anfitrión se suscitaban en la zona defensiva, con un Oliver Benítez (que se fue reemplazado a poco del final por A. García) que no hacía pie, que estaba nervioso, dubitativo e impreciso. Y justamente por ese sector Gimnasia pasó sobresaltos, de modo que ese costado fue el elegido por el elenco del Norte para llevar a cabo sus intervenciones en ofensiva. Y ese temor, ese sufrimiento se acrecentó todavía más cuando a los 39 minutos Sergio Vittor se fue expulsado por doble amonestación después de haber cometido una infracción -innecesaria, infantil- casi sobre el banderín del córner.
La salida de Vittor representaba una baja relevante en el mediocampo y sobre todo en el aspecto de la organización y de la presión en la zona media. El tramo final del partido tuvo a la visita intentando al "como sea" con centros y pelotazos hacia el área local en busca del empate (y sumido en la desesperación se quedó con un hombre menos luego de una falta desmedida del defensor Franco a Quiñones) y al Tripero agazapado, defendiendo con uñas y dientes un triunfo no podía dejar escapar y que terminó significando un alivio, un respiro, un desahogo después tantos mazazos.
Con las esperanzas renovadas, Gimnasia viajará la próxima semana a Puerto Madryn para visitar a Guillermo Brown en un partido (que no será televisado y tampoco contará con la presencia del público visitante) que se jugará el domingo venidero a las 16:30hs con el arbitraje de Ariel Montero.
Goles: 14'ST Gonzalo S. Vargas (GELP).
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